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domingo, 3 de mayo de 2026

Una epidemia motorizada


Por JUAN T H

 

Se calcula en la República Dominicana circulan alrededor de cuatro millones de motocicletas. Poco más, poco menos. Se han adueñado de las calles y las carreteras. La mayoría de los conductores de esas máquinas no tienen cascos protectores -y los que los tienen los usan en el “codo” porque el cerebro lo perdieron en un accidente- tampoco tienen licencia de conducir, seguro ni matricula.

 

¡Una verdadera locura!

 

Los “motoristas” andan como “chivos sin ley” zigzagueando entre los vehículos, “calibrando” en una sola rueda, rompiendo cristales, rayando los carros y las yipetas; subiéndose por los túneles y bajando por los elevados, irrespetando las luces de los semáforos en todas las esquinas. ¡Un verdadero pandemonio!

 

Las autoridades no pueden detener el caos. En cada colmado hay hasta dos “motoristas” con unos enormes canastos para llevar los alimentos que previamente algún cliente ha solicitado. Muchos negocios de alimentos como pizzerías, hamburguesas, pollo, res, etc., igual no tienen matricula, licencia de conducir, seguro, cascos, ni acta de nacimiento.

 

¡Ay de aquel que tiene un accidente con un motociclista! Corre el riesgo de que lo maten una turba de asesinos motorizados, como ya ha sucedido.

 

La principal causa de muerte en la República Dominicana la causan los accidentes de tránsito, ocupando uno de los primeros lugares; el primero o el segundo, si mal no recuerdo. El año pasado más de dos mil personas murieron por esa causa.

 

Según un informe de la Dirección General Impuestos Internos (DGII), el cual no creo, en el país el parque vehí8cular lo integraban el año pasado 6.640,871    unidades, representando un incremento del 72%, sumando casi medio millón. Del 20 al 25 el parque vehicular creció en más del 36%. ¡Otra locura!

Un estudio del Banco Mundial publicado recientemente señala que el 78% de las carreteras del país son altamente peligrosas por no estar bien diseñadas y construidas, sin la señalización correcta, en vez de dos carriles, cuatro, falta de seguridad policial, iluminación, exceso de velocidad, consumo de alcohol, armas de fuego, entre otros factores.

 

La importación de vehículos es un gran negocio, tanto para los concesionarios como para el Estado. Entran muchos vehículos nuevos y usados, lo cuales pagan muchos impuestos, pero las “chatarras” no salen de las veías pública provocando un congestionamiento constante.

 

Las calles de Santo Domingo, la capital, el Gran Santo Domingo, Santiago, La Vega, Romana, San Francisco de Macorís, Puerto Plata, etc., concentran más del 60% del total. El tránsito en esos puntos geográficos es caótico. ¡Un infierno!

 

No es verdad que tengamos cerca de cuatro millones de motocicletas. El número es mucho mayor debido a que no pocos importadores las traen por pieza y por distintos muelles para evadir el pago de los impuestos correspondientes. Muchas se ensamblan en talleres clandestinos. Se venden a bajo precio, de manera informar. Esas motocicletas deambulan por las calles sin ninguna documentación. Los “pilotos” de esas motos no tienen educación ni formación ciudadana.

 

Sucede que la mayoría de los conductores que mueren en accidentes de motocicletas no tienen nombres ni apellidos. No le duelen a nadie, salvo a sus familiares. No tienen nombre ni abolengo. Su muerte solo constituye un “dolor de cabeza” pasajero para sus deudos.

 

Tal vez esa sea la razón de que las autoridades no les presten ninguna atención. Violan los semáforos, no respetan los carriles, no tienen documentos, no son más que “tigüeres”, delincuentes menores, “calibrando”, que hacen más muertos que vivos. Si fueran “gentes” con dinero, nombre, apellido, de alta arcana, ya el gobierno les hubiera prestado atención a los accidentes de tránsito de los motoconchistas.

 

Las motos están involucradas en el 90% de los accidentes de tránsito y el 70% de las muertes. Un motociclista tiene 30 veces más posibilidades de morir en un accidente, que un conductor normal. Se estima que entre 6 y7 motoristas mueren todos los días por accidentes, una suma muy elevada para un país tan pequeño como el nuestro. Pero, como son infelices, a las autoridades no les preocupan.

 

¡Ellos también valen menos que los vehículos en que se matan!

 

 

sábado, 2 de enero de 2016

Ampliar el Comité Político



Por JUAN T H

He llegado a la conclusión de que el país se ahorraría una enorme cantidad de dinero que bien puede servir para cosas útiles si, en una gran cumbre, Danilo Medina y Leonel Fernández acordaran ampliar el número de miembros del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana, que apenas suman 35 cuando podrían ser 50 o 60, democratizándolo mucho más.

Ahora que se da como un hecho que el Procurador General de la República, Francisco Domínguez Brito, el mismo que no apeló la sentencia que favoreció a su compañero y jefe político Félix Bautista, el tercer hombre en importancia del PLD, será miembro del Comité Político, a lo que no me opongo, otros, igual que él, merecen tal promoción y distinción.

Sería injusto que Mariano Germán, juez presidente de la Suprema Corte de Justicia, abogado y socio del presidente Leonel Fernández,  con el no menos meritorio Milton Ray Guevara, presidente del Tribunal Constitucional, Roberto Rosario Márquez y Mariano Rodríguez, presidentes de la Junta Central Electoral y del Tribunal Superior Electoral, respectivamente, por sus logros al frente de las instituciones que dirigen, no formen parte del Comité Político.

Otros que no pueden faltar son el ministro de las Fuerzas Armadas y el jefe de la Policía. Sería descabellado no tenerle sus sillas en el salón de reuniones de tan alto tribunal, uno sentado a la derecha de Danilo y el otro a la izquierda de Leonel, con sus uniformes bien decorados con medallas (“chapitas” como tenía Trujillo)  ganadas en ninguna batalla.

La señora presidente de la Cámara de Cuentas, órgano fundamental del Estado, al igual que el presidente del Banco Central y del Banco de Reservas, así como el director de Impuestos Internos y el Súper Intendente de Bancos,tienen que ser miembros, con voz y voto, del Comité Político. Ese privilegio no puede ser solo de los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados.

Sigo creyendo que es tremenda injusticia que el secretario de organización del PLD, el honorable y honrado ingeniero Félix Bautista, así como su colega, secretario de finanzas Víctor Díaz Rúa no estén prestigiando el Comité Político. Tampoco pueden discriminar a Miguel Vargas Maldonado, el que más merece estar en el Comité Político previa condecoración con la orden de Duarte, Sánchez y Mella en el grado de Gran Caballero de Oro. Los aportes de Vargas al PLD y su permanencia en el poder son inconmensurables.

Los otros que no pueden faltar, porque sería un crimen imperdonable, son, su eminencia reverendísima, Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez y Agripino Núñez Collado.

El “Cuarto Poder” tiene que formar parte del Comité Político Ampliado del PLD.
No sería exagerado proponer a un dueño de periódico impreso, otro de un canal de televisión y uno de radio, al igual que dos o tres “líderes de opinión” de esos que pasaron de bocinas o megáfonos.

Con la ampliación del Comité Político varias instituciones pueden ser abolidas, como el Congreso y los Tribunales ya que estarán debidamente representadas en ese órgano supremo.

PD: Si alguna personalidad económica, política y social se me ha quedado en la lista del Comité Político Ampliado del PLD le pido disculpas sinceras, pues no ha sido mi intención discriminar a nadie. Le doy permiso para colocarse en la lista.


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jueves, 17 de abril de 2014

Institucionalidad y desarrollo

Por JUAN T H

Uno de los graves problemas de la  sociedad dominicana es la falta de institucionalidad, lo que limita el llamado Estado de Derechos y el desarrollo económico, político y social del país.

La Junta Central Electoral es un organismo colegiado, pero su presidente actúa como si no lo fuera. Él es “ley, batuta y constitución”. En la JCEcasi siempre se hace lo que él decida,  y no siempre es así porque encuentra la férrea oposición de Eddy Olivares y José Ángel Aquino.

En el tribunal electoral más poder y fuerza tiene un funcionario de tercera o cuarta categoría que un “miembro titular” del “Pleno”, órgano que solo sirve para legitimar las decisiones del “Presidente”. (Los presidentes de la JCE,  Cámara de Cuentas, Tribunal Constitucional, Suprema Corte de Justicia, el Senado, Cámara de Diputados, entre otros, debería ser rotativa, cada año o cada dos años)

¿Por qué el presidente de la JCE acudió solo al Palacio Nacional a entrarle al presidente de la República la primera cédula, por qué no lo hizo en compañía de los demás miembros del pleno, lo cual le hubiera dado un carácter institucional? Y más aún, ¿por qué Danilo Medina no le sugirió o exigió a Roberto Rosario que fuera con sus pares?
El hecho mismo de acudir al Palacio Nacional a entregarle la primera cédula a Danilo Medina afianza el concepto presidencialista y unipersonal del Estado, colocándolo por encima de los demás ciudadanos.

El caso de Rosario Márquez, sin embargo,  no es único; está bien enraizado en la sociedad.  Los hombres y mujeres cuando llegan a los puestos consideran que lo heredaron, que pueden manejar la institucióncomo suya. (Aquí se hace lo que yo diga, cuando yo diga y como yo diga.)

Los ministros y directores generales al ser designados crean estructuras mafiosas o gansteriles al designar gente de su “confianza”, como secretaria, director de compras, consultor jurídico, jefe de personal, etc. Crean “anillos” de corrupción.(Cuando salen de los cargos no quieren que les cuestionen el origen de sus fortunas)

Es por eso que los funcionarios no renuncian nunca. Cuando piden la reelección del presidente de la República están pidiendo su propia reelección para continuar  robando a manos llenas.

“El poder institucionalizado es el que ha sido despojado de lo personal, caprichoso, incierto y accidental que tuvo desde los albores de la sociedad humana. Uno de los grandes valores del desarrollo político de los pueblos es la previsibilidad del poder, es decir, la posibilidad de saber hasta dónde pueden llegar sus efectos y cuáles son las limitaciones de la autoridad pública. Aquí descansa la seguridad jurídica de los gobernados, o sea su certeza de ánimo de que no serán molestados si no cometen actos contrarios a la ley”, escribió Rodrigo Borja en su Enciclopedia de la Política.

Explica que en “las sociedades primitivas no existía la institucionalidad del poder”. Me pregunto entonces, ¿es la nuestra una sociedad primitiva donde el caudillo lo decide todo? Un poeta nicaragüense decía: “Mi país es tan pequeño que hasta los pleitos callejeros los resuelve el presidente”. Y no es por el tamaño del país, es por la falta de institucionalidad.

“El poder institucional es el que se apoya sobre instituciones permanentes que superan las veleidades personales en la vida de una sociedad política”, concluye Borja, ex presidente de Ecuador.

Una de las principales característica de los países desarrollados es el respeto por las instituciones y por las leyes que la rigen.

Danilo maneja los recursos del país como si fueran suyos. Lo mismo hicieron los presidentes anteriores incluyendo a Leonel Fernández que se ganó el premio mayor en esa materia. Las “visitas sorpresas”  de Danilo son una muestra del carácter unipersonal del gobierno y del Estado.
El caso de Roberto Rosario Márquez en la JCE no es único, ni exclusivo. Lo vemos en los demás órganos del Estado, incluyendo el Congreso y la Justicia. El nuestro es un problema cultural, casi ancestral. El carácter dictatorial y clientelar no murió con Trujillo. Ni con Balaguer. Al contrario, se afianza y fortalece cada día para desgracia del pueblo dominicano. 


martes, 21 de enero de 2014

Juan TH escribe sobre la confesión de Eligio

La confesión de Eligio

Por JUAN T H

Según algunos reportes de prensa, Eligio Jaquez, reconocido dirigente del Partido Revolucionario Dominicano, dijo en el programa del veterano periodista y hombre de bien, Huchi Lora, que Miguel Vargas le advirtió, 58 días antes de las elecciones, que estaba dispuesto a invertir su fortuna y quedarse pobre, para impedir que Hipólito Mejía ganara las elecciones del 2012. ¡Y lo hizo!

Condenó, con su acción, a más de dos millones de militantes y simpatizantes de ese partido a mantenerse fuera del poder. De paso impidió los cambios que sin duda haría Hipólito, incluyendo llevar a la cárcel a los corruptos que se robaron el país.

Ya sabemos que Miguel Vargas no invirtió su fortuna en procura de la derrota del hombre que lo hizo Ministro con todos los poderes durante cuatro años, y que lo apoyó incondicionalmente en sus aspiraciones para que fuera candidato presidencial y presidente del PRD, hasta que se dio cuenta de las debilidades y traumas emocionales de su patrocinado, que lo llevarían a la deslealtad y la traición.

El presidente de facto del PRD no gastó un centavo en impedir el triunfo de Hipólito, lo hizo el pueblo. Porque fueron los recursos del pueblo que se utilizaron para la derrota. Leonel Fernández, socio de Miguel,  generó un déficits fiscal de 200 mil millones de pesos,  de los cuales 60 mil millones los utilizó en la campaña electoral, que éste pobre pueblo ha estado pagando con la reforma tributaria que Danilo Medina, en el borrón y cuenta nueva, impuso con la mayoría mecánica del Congreso.

Miguel no gastó un peso suyo; al contrario, ahora sabemos que salió altamente beneficiado. Trabajó para que el PRD no ganara las elecciones desde la firma del “pacto de las corbatas azules” hasta el día de hoy. A los 15 millones de dólares que le otorgó el Banco de Reservas, 585 millones de pesos, hay que sumar los 17 o 18 millones de pesos que mensualmente le entrega la muy “honorable” Junta Central Electoral;  los diez millones, también mensuales que dicen recibe por el alquilar de unos almacenes viejos a través de Aduana.

El PLD, con Leonel y Danilo a la cabeza, han sabido retribuirle muy bien el favor a Miguel Vargas. Tanto es así, que a través del “honorable” Tribunal Superior Electoral lo mantienen como dueño, señor y amo de las siglas del PRD para mantenerlo dividido y sin posibilidad de competir en las elecciones del 2016.

El PRD nació en medio de luchas políticas e ideológicas importantes entre sus propios fundadores, pero nadie, absolutamente, le había hecho tanto daño a esa organización desde su nacimiento en Cuba, hace 76 años. ¡Ni siquiera Juan Isidro Jiménes-Grullón, que apoyó el golpe de Estado contra Juan Bosch!

En las luchas intestinas entre Don Antonio Guzmán, Salvador Jorge Blanco, Jacobo Majluta, Peña Gómez, Juan Bosch, etc., casi siempre primó el amor por el partido y por el país. Y volvía la armonía. Balaguer lo advirtió más de una vez: Los perredeístas pelean pero al final se arreglan, como marido y mujer, que en el día riñen, pero duermen juntos. ¡A Miguel no le duele el país, mucho menos el PRD, al que le debe su fortuna, por eso es imposible el entendimiento y la reconciliación!

Lo que no entiendo es cómo algunas personas que considero honorables pueden seguir, como lacayos, a una persona como Miguel, antidemocrático, dictatorial, sin ideología, ni formación política; sin idea de lo que es un dirigente o un líder, pues no acepta la disidencia, ni las contradicciones que son el motor del desarrollo social y político.


Comprendo a los empleados, a los que se venden, a los que por un salario son capaces de matar hasta a sus hijos, pero a los hombres y mujeres decentes, de vieja militancia política, que aman al PRD,  no. La verdad no  sé qué hacen al lado de un hombre como Miguel Vargas. ¡De verdad no lo sé!

sábado, 28 de diciembre de 2013

Juan TH y su visión sobre el 2014

2014

Por JUAN T H

En el año 2014 no se acabará el mundo. A menos, por supuesto, que la tan esperada Tercera Guerra Mundial, no sea un hecho. Hace mucho tiempo que la humanidad está luchando contra sí misma construyendo armas letales y destruyendo el planeta que habita.

Frente al computador veo un libro de Joseph E. Stiglitz que dice: “El precio de la desigualdad. El 1 % de la  población tiene lo que el 99 % necesita”. En la contraportada releo: “El 1 % de la población disfruta de las mejores viviendas, la mejor educación, los mejores médicos y el mejor nivel de vida, pero hay una cosa que el dinero no puede comprar: la comprensión de que su destino está ligado a cómo vive el otro 99 %. A lo largo de la historia esto es algo que esa minoría solo ha logrado entender… cuando ya era demasiado tarde.”

Llega entonces a mi mente las palabras del Papa Francisco cuando dijo que con la mitad de los alimentos que se lanza a la basura se puede alimentar a todos los humanos que padecen hambre en el mundo, es decir,  a 850 millones de personas, según las Naciones Unidas.

Cada seis segundos un niño muere de hambre en el mundo y más de 868 millones no están debidamente alimentados mientras en algunos países “desarrollados” la obesidad (por exceso de comida, sobretodo chatarra) se ha convertido en un problema que afecta al 15 % de su población.

El 2014 encuentra el mundo con 900 millones de personas sin viviendas seguras de los cuales 700 millones no tienen un techo. Ese déficit habitacional será, en menos de diez años, de mil 700 millones, lo cual significa una verdadera tragedia. En América Latina, el 80 % de su población vivirá en las ciudades, es decir 600 millones, lo que aumentará drásticamente la falta de viviendas que actualmente supera los 52 millones. El mundo sigue siendo “Ancho y Ajeno”, como escribiera el peruano Ciro Alegría en su novela publicada en 1941.

La República Dominicana se encuentradentro de los países más atrasados de América y del mundo. Los niveles de pobreza lejos de disminuir, aumentan, según revela un estudio reciente del economista Miguel Ceara Hatton, aumentando los niveles de delincuencia, criminalidad e inseguridad ciudadana.

El periodista investigador Esteban Rosario escribió un libro titulado “Los dueños de la República Dominicana” donde pone de manifiesto cómo 22 familias se adueñaron del país. Luego escribió otra obra: “Los Vicini: El verdadero poder”, segundada por otra no menos trascendente: “Corrupción y Privilegios Empresariales”, donde la inequidad social queda al desnuda de manera dramática y ancestral.

Este 2014 encuentra el país sumido en su peor crisis moral de toda la historia, agravada por los cada vez más altos índice de pobreza, exclusión y marginalidad, con un partido único en el poder, corrompido de abajo arriba, que pretende perpetuarse en la conducción del Estado.
El país es joven, pero el modelo económico, político y social, es viejo. Urge derribar sus estructuras para sobre sus cenizas levantar otro modelo, más equitativo, más justo, más humano.

El capitalismo salvaje del que habló el Papa Juan Pablo Segundo, no puede seguir imponiéndose en el mundo con su secuela de guerras, muertes, miseria y hambre en la mayoría de los países del mundo, incluyendo el nuestro.

El 2014 traerá grandes cambios políticos, económicos y sociales, particularmente en nuestro país. Las condiciones están dadas. El carro de la historia no se mueve solo, hay que empujarlo y conducirlo en la dirección de los cambios revolucionarios que demanda la sociedad. El 2014 puede servir para empujar esos cambios para lo cual es imprescindible la toma de conciencia del pueblo humilde y trabajar, y la creación de una organización que no puede ser el PRD de Miguel Vargas, aliado y socio económico y político del PLD, Leonel y Danilo. Abogo por un amplio Frente Opositor integrado por todos los sectores preocupados por lo que está pasando en el país, que va de mal en peor.





sábado, 23 de noviembre de 2013

Juan TH escribe: No es Félix, es Leonel

No es Félix, es Leonel

Por JUAN T H

No es Félix Bautista, quién me está demandando por difamación e injuria tanto en el país como en España, donde no voy ni como turista hace años, es Leonel Fernández. Él es quién tira la piedra y esconde la mano. Él está detrás de todo manejando los hilos de su marioneta.

No es Félix Bautista quién demanda al director y al dueño de la  Z-101, el medio de comunicación más plural y democrático que tiene el país en estos momentos, donde intervienen todos los actores de la comunicación social.

No es Félix Bautista quién está demandando a Jaime Aristy Escuder, José Alejandro Ayuso y Andrés L. Mateo, ciudadanos honorables; al primero por tener el coraje de escribir un libro sin desperdicio sobre el inconstitucional del “préstamo” de 130 millones de dólares con la SunLand; al segundo por escribir el prólogo y al tercero por presentar la obra en el país, no en Miami ni en España, donde no asistió.

No es Félix Bautista quién llama perverso a un empresario de la construcción y dueño de medios de comunicación, al que dice haber hecho rico otorgándole obras por miles de millones de pesos,  pero defiende al  “emprendedor” de emisoras y canales de televisión, quién en pago por los favores recibidos, no lo toca ni con el pétalo de una rosa.

No es Félix Bautista quién persigue a la periodista Nuria Piera por los reportajes sobre de corrupción, nepotismo y tráfico de influencias que ha realizado durante muchos años.

No es Félix Bautista quién anda detrás de Fausto Rosario Adamas, director del periódico digital Acento.

No es Félix Bautista quién no le perdona a Juan Bolívar Díaz su profundidad y valentía en los análisis que realiza en Teleantillas y  otros medios del Grupo Corripio.

No es Félix Bautista quién pide muerte para el periodista Huchi Lora, ni para otros comunicadores por su posición en contra de la sentencia racista del odio y la venganza del Tribunal Constitucional.

No es Félix Bautista quién controla una  parte de los medios de comunicación del país y de los comunicadores a través de una red integrada por cientos de “colegas” bien pagados.

No es Félix Bautista quién está intentando silenciar las voces que el dinero de la corrupción no ha podido comprar, con demandas  y llamadas amenazantes.

No fue Félix Bautista quién financió las campañas electorales de candidatos en diferentes países sin recibir instrucciones al respecto.

No es Félix Bautista quién protege a los funcionarios señalados por el rumor público como corruptos.

Félix Bautista no fue, ni ha sido,  Presidente de la República.

Félix Bautista no ha tenido la capacidad de nombrar ministros, ni de asignar presupuesto a las distintas instituciones públicas.

Félix Bautista no se nombró a sí mismo en la Oficina Supervisora de Obras del Estado.
No fue Félix Bautista quién dijo en Nueva York disponer de 40 mil millones de pesos, cientos de millones de raciones de alimentos y asfalto desde Venezuela para impedir que el PRD con Hipólito Mejía de candidato ganara las elecciones y luego lo llevara a los tribunales, como ha debido ocurrir.

No fue Félix Bautista quién se nombró Secretario de Organización del PLD y luego Senador para obtener una jurisdicción  privilegiada en una Suprema Corte de Justicia comprometida con el gobierno anterior del PLD.

Atribuirle tanto poder a Félix Bautista sería un infantilismo imperdonable de mi parte.

El responsable es el ex presidente Leonel Fernández, señor y dueño de todos los poderes del país.


Entre un amo y un lacayo, la diferencia es mucha, aunque ambos, por la misma razón, merezcan correr la misma suerte. 

sábado, 23 de febrero de 2013

Juan TH escribe sobre la dictadura de Leonel



La  dictadura de Leonel

Por JUAN T H

Sin sonrojarse, en un acto de cinismo insólito, Leonel Fernández le anuncia una dictadura superior en tiempo y espacio, a la que encabezó Rafael L. Trujillo, desde 1930 hasta 1961, cuando justicieramente fue asesinado.
Al terminar el actual periodo constitucional el PLD habrá gobernado 16 de los últimos 20 años, 12 de manera consecutiva. Pero Leonel, que siempre dijo estar de acuerdo con la separación de poderes y la alternabilidad en el gobierno, asegura que su partido se mantendrá en el poder otros 20 años,  para sumar 36, cinco más que Trujillo.
Históricamente podemos decir que la “dictadura constitucional” comenzó con la firma del “Pacto de las Corbatas Azules”   que lo habilitó a Leonel  electoralmente, impedido por el “nunca jamás” de la Constitución vigente hasta ese momento.
Es ese pacto secreto, traicionero,  que sorprendió al PRD porque ningún organismo lo conoció, ni lo aprobó, como mandan los estatutos de los que tanto habla Miguel Vargas (el Burro de Troya)cuando le conviene, lo que produjo la Constitución actual.
El pacto de las corbatas azules fue un acto de traición, de vil traición, puesto en práctica durante la campaña electoral para impedir que el PRD llegara al poder. Ese pacto de alta traición mantiene dividido y debilitado al PRD para que Leone  pueda volver sin problemas al gobierno en el 16 y fortalecer la dictadura que anunció.
Sin oposición, ¿quién impedirá que Leonel sea el candidato triunfador en el matadero electoral del 16? Aun con un PRD unido y fuerte, enfrentar a Leonel no será tarea de niños, no por la popularidad que puede tener, sino por el control de todos los poderes del Estado.
En el PLD nadie lo enfrentará. Por lo menos con éxito. Danilo Medina se comporta como un aliado que le está pagando el favor de los 50 o 60 mil millones de pesos que gastó para llevarlo a la presidencia de la República.
El sometimiento a la justicia hecho por Guillermo Moreno,  contra el ex mandatario a pesar de las pruebas presentadas en el documento “¡Nunca Más!”, no tendrá mayores consecuencias porque ningún juez tendrá el coraje de condenarlo. Sobre todo si le debe el cargo.  Leonel es el dueño del Poder Ejecutivo, del Legislativo y del Judicial. Es dueño además de la Junta Central Electoral y el Consejo Superior Electoral, de las “asaltadas” altas Cortes, como dice Ricardo Nieves. Y como si fuera poco es dueño o socio de cada vez más medios de comunicación. Y muchos de los llamados “líderes” de opinión, por agradecimiento, lo defenderán a trocha y mocha.
Leonel tiene 60 años de edad. Dentro de 24 contará 84, que son los que estará el PLD  en el poder consecutivamente a partir de este 2013,  si la providencia no interviene, según sus palabras.
El anuncio formal, en sociedad,  de una dictadura, no es  problema de un partido político, es del país, de los empresarios,  los sindicatos,  las asociaciones barriales y campesinas; es un problema de toda la sociedad. Habrá que preguntar si el pueblo está dispuesto a padecer y sufrir una nueva dictadura. O si por el contrario está dispuesto a luchar para impedirlo en el terreno que demanden las circunstancias.
Una cosa es segura: Si este pueblo no se espabila, si no se empodera, si no enfrenta el poder económico y político de la Corporación  Leonel-PLD, “olvidémonos del tango”, la dictadura de Leonel y sus lacayos, incluyendo a Miguel Vargas, será tan o más larga  que la noche oscura de 31 años de Trujillo.

viernes, 8 de febrero de 2013

JUAN TH: Leonel y la Constitución



Leonel y la Constitución

Por JUAN T H

La actual Constitución de la República le pertenece, en sentido histórico, a Leonel Fernández. El país pagó un alto precio económico y político por ella. Por lo tanto, es necesario su cumplimiento al país de la letra para que podamos hablar de un verdadero Estado de Derecho.
“Todas las personas y los órganos que ejercen potestades públicas están sujetos a la Constitución, norma suprema y fundamento del ordenamiento jurídico del Estado”.  Vean bien. Dice: “Todas las personas”.  No hace excepción, según el artículo seis. No dice “todas menos Leonel Fernández·
Esa Constitución establece en su artículo 146, que “Será sancionada con las penas que la ley determine, toda persona que sustraiga fondos públicos o que prevaliéndose de sus posiciones dentro de los órganos y organismos del Estado, sus dependencias o instituciones autónomas, obtenga para sí o para terceros provecho económico”.
“De igual forma –sigue diciendo- será sancionada la persona que proporcione ventajas a sus asociados, familiares, allegados, amigos y relacionados”. (No lo digo yo, lo dice la Constitución de Leonel)
Y lo más importante, ¡atención!, “es obligatoria, de acuerdo con lo dispuesto por la ley, la declaración jurada de bienes de las y los funcionarios públicos, a quienes corresponde siempre probar el origen de sus bienes, antes y después de haber finalizado sus funciones o a requerimiento de autoridad competente”.
Quiere decir que los ciudadanos tenemos derecho a saber cuál es el patrimonio de todos los funcionarios públicos, incluyendo el Presidente. Cuando Danilo salga del cargo debe, por mandato de la Constitución, no solo decir, sino probar el origen de sus bienes. Leonel también.
Durante las gestiones de  gobierno de Leonel se hicieron cerca de 200 denuncias serias de corrupción, malversación, prevaricación o robo de fundos públicos. ¡Ninguna fue investigada! Algunas de esas denuncias involucraban al propio Leonel o sus allegados más cercanos, como su esposa, sus hermanas y varios ministros, viceministros, embajadores, y directores generales. El Banco Interamericano de Desarrollo calculó entre tres y cinco por ciento del Producto Interno Bruto, lo que la corrupción se llevaba en los bolsillos durante los gobiernos de Leonel. Hablamos de cien mil millones de pesos todos los años. (En los pasillos del Palacio Nacional aseguran que el grupo de Leonel se llevó en seis meses más de 150 mil millones de pesos. De ahí el famoso maletín de los gallegos de Danilo que en vez de un tesoro, encontró facturas por pagar)
Los casos más escandalosos de corrupción involucran al senador de San Juan de la Maguana, Félix Bautista, que Leonel dijo querer como a un hijo.
De acuerdo con la Constitución, los ciudadanos tenemos derecho a saber, dónde están los 130 millones de dólares de la SunLand.  La Suprema Corte de Justicia de Subero Isa, con más miedo que vergüenza, dijo que se había violado la Constitución.
Todos tenemos derecho a saber por qué Solano, deportado por tráfico de drogas, recibió del gobierno de Leonel, según sentencia de la Suprema Corte de Justicia, más de cinco mil millones de dólares en obras del Estado. De igual modo alguien debe explicarnos de dónde salieron los fondos para patrocinar campañas electorales en Haití, Perú, Panamá y otros países del área. Que nos digan, atendiendo al rigor constitucional, como es posible que Arturo del Tiempo fuera recibido en Palacio por el Presidente, luego le diera inicio a la obra y posteriormente intervino para que el Banco de Reservas financiera la Torre Atiemar donde la Policía tenía intereses a tal grado que un coronel asistente del jefe de esa institución era el “jefe de seguridad de la obra”.
La Fundación Global, Democracia y Desarrollo, desde mi óptica, es “cuerpo del delito”. La querella presentada por Guillermo Moreno y Alianza País, está bien fundamentada desde el punto de vista jurídico.  No puede ser rechazada con bravuconadas. Las pruebas presentadas en el libro “¡Nunca Más!” son demoledoras. Leonel tiene que explicarle al país la procedencia de los fondos de la Funglode. Es obligatorio. Lo manda la ley. (¡Lean esa vaina, por favor!)
Los ciudadanos no tienen nada que probar en los tribunales contra Leonel y su gente. Ni Guillermo Moreno tampoco,  aunque tenga las pruebas para hacerlo. Es Leonel quién tiene que demostrar la procedencia y legitimidad de los mismos, según el artículo 146 de la Constitución del propio Leonel.
Nadie tiene que sentirse ofendido ni ultrajado porque un ciudadano en pleno ejercicio de sus derechos constitucionales reclame transparencia. Nadie está culpando a nadie por “envidia”, ni por prejuicios políticos. Es una cuestión de ley.  Todos los ciudadanos, menos los que la Policía le “da pa bajo”, son inocentes hasta tanto se les pruebe lo contrario siguiendo el debido proceso.
El Comité Político, el Comité Central y todos los demás comités del PLD, en vez de amenazar y amedrentar, deberían demandar que la justicia actúe, con rigor, con honestidad y con absoluta independencia. No amenazar fiscales, ni presionar jueces, ni utilizar periodistas corrompidos para que insulten y denigren a quienes reclaman se cumpla con lo que establecen la Constitución y las Leyes.Leonel debería ser el primero en permitir ser investigado. (El que no tiene hechas no tiene sospechas)
Los ciudadanos están en el deber de exigir transparencia, explicaciones, justicia. Y que los  que resulten condenados por robo le sean expropiados sus bienes, como ordena la Constitución: “A las personas condenadas por delitos de corrupción les será aplicada, sin perjuicio de otras sanciones previstas por las leyes, la pena de degradación cívica, y se les exigirá la restitución de lo apropiado de manera ilícita”. Después, como dijera el poeta nacional, “no quiero más que paz”.