Resalta que la pobreza monetaria bajó de
25.8 % en 2019 a 14.6 % en el primer semestre de este año y que el país logró
antes de 2028 la meta de Hambre Cero
Afirma que en 2025 la inversión extranjera
directa superó por primera vez los US$5,000 millones y las exportaciones
alcanzaron un récord de casi US$16,000 millones
Nueva York, R. D.– El presidente Luis
Abinader destacó este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas
que República Dominicana redujo la pobreza monetaria de 25.8 % en 2019 a 14.6 %
en el primer semestre de este año, salió del mapa del hambre, superó por
primera vez los US$5,000 millones en inversión extranjera directa y alcanzó un
récord de casi US$16,000 millones en exportaciones.
“República Dominicana ha trabajado para
cumplir compromisos esenciales requeridos por nuestro pueblo y puede mostrar
resultados. Redujimos la pobreza monetaria de 25.8 % en 2019 a 14.6 % en el
primer semestre de este año. Y hace apenas dos meses, la FAO confirmó que mi
país salió del mapa del hambre, somos el quinto país de América Latina en
lograrlo. Nos habíamos comprometido a alcanzar la meta de Hambre Cero en 2028.
Lo logramos antes”, expresó el mandatario.
Abinader indicó que durante cuatro años
consecutivos República Dominicana ha recibido más de US$4,000 millones anuales
en inversión extranjera directa y que, en 2025, por primera vez, esa cifra
superó los US$5,000 millones.
“Nuestras exportaciones alcanzaron un
récord de casi 16,000 millones de dólares. Esos resultados son reflejo de la
seguridad jurídica, la estabilidad institucional y la confianza que inspira la
República Dominicana”, afirmó.
Y agregó: "La paz, la inversión en
nuevas infraestructuras, así como la hospitalidad de nuestra gente, nos ha
llevado de recibir 7.5 millones de visitantes en el 2019, a proyectar este año
superar los 12 millones, cifra esta solo alcanzada por México en América
Latina.
Marco común para medir el progreso más
allá del producto interno bruto
El jefe de Estado sostuvo que los avances
alcanzados por un país no pueden convertirse en su penalización y señaló que
los países de renta media albergan aproximadamente a tres de cada cuatro
habitantes del planeta y a dos de cada tres personas en pobreza extrema,
mientras el ingreso per cápita continúa siendo la llave casi exclusiva del
financiamiento concesional.
“Pedimos que el proceso iniciado en el
Pacto para el Futuro concluya con un marco común para medir el progreso más
allá del producto interno bruto, y que las instituciones financieras incorporen
a sus criterios el Índice de Vulnerabilidad Multidimensional. Porque lo que no
se mide no entra en las decisiones; y lo que no entra en las decisiones, no se
atiende”, manifestó.
Cambio climático, sargazo y protección de
los océanos
Abinader afirmó que para un pequeño Estado
insular el cambio climático no es un asunto abstracto y que la vulnerabilidad
no es una categoría estadística, sino una realidad que se vive.
En ese sentido, celebró que la Asamblea se
asegure de adoptar una Declaración sobre el Aumento del Nivel del Mar que
garantice la estabilidad de las zonas marítimas y explicó que la Declaración
incluye también el sargazo, al que definió como un flagelo que cada año golpea
las costas caribeñas, afectando el turismo.
“Por iniciativa de República Dominicana,
la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente adoptó la primera
resolución global sobre el sargazo, un problema regional reconocido como un
reto global. Por eso no nos cansaremos de pedir que el financiamiento climático
llegue con la misma rapidez con que llegan las tormentas al Caribe”, expresó.
Asimismo, destacó que República Dominicana
ha avanzado hacia la ratificación del Acuerdo sobre la Diversidad Biológica
Marina de las Zonas Situadas Fuera de la Jurisdicción Nacional y que en marzo
depositó su instrumento de ratificación.
“El océano es una importante fuente de
vida y es nuestra frontera más extensa, por eso protegerlo es una obligación de
Estado”, sostuvo.
Orden internacional y conflictos
Al referirse al escenario internacional,
el presidente Abinader afirmó que esta hora reclama serenidad, claridad y
unidad.
“Serenidad, porque el orden internacional
atraviesa una profunda transición. Claridad, porque esta Organización enfrenta
una situación financiera sin precedentes, conflictos armados que no cesan y una
revolución tecnológica que avanza más rápido que nuestra capacidad de
gobernarla. Y unidad, porque ninguno de estos desafíos puede ser enfrentado por
un país actuando solo”, expresó.
El mandatario señaló que, como Estado
insular en desarrollo, República Dominicana conoce la vulnerabilidad y advirtió
que situaciones que ocurren muy lejos de sus costas pueden golpear directamente
la mesa de las familias dominicanas.
“Las guerras en Europa y Oriente Medio han
disparado los precios de los alimentos y de la energía. Mi país importa la
totalidad de los combustibles que consume: no fijamos esos precios, nos
impactan sin poder controlarlos. Por eso abogamos por la desescalada, por la
libertad de navegación y por una solución diplomática que impida la
proliferación nuclear en la región”, manifestó.
Abinader sostuvo que para países como
República Dominicana un orden fundado en reglas constituye una condición de
seguridad y la garantía de que sean las normas acordadas por todos, y no la
fuerza, las que resuelvan las controversias entre las naciones.
Construir unas Naciones Unidas más
representativas
En su intervención, el presidente Abinader
llamó a construir unas Naciones Unidas más representativas, eficientes y
capaces de responder a las exigencias de los pueblos.
“Serenidad, claridad y unidad. Con esos
conceptos debemos construir unas Naciones Unidas más representativas, más
eficientes y capaces de cumplir con las exigencias de los pueblos a los que
sirven. Para esa humanidad que nos mira, no bastarán las resoluciones que
aprobemos, sino las que cumplamos debidamente”, expresó.
El mandatario afirmó que la urgencia se
impone por la naturaleza de los nuevos tiempos y sostuvo que el futuro ya no es
algo que se perciba únicamente a largo plazo.
“Ya el futuro no es algo que se perciba a
largo plazo, hoy día, lo vivimos concomitantemente con la actualidad, pues los
cambios en las condiciones de existencia de la humanidad ocurren con tal
rapidez que no es preciso esperar décadas para mirar hacia el pasado”,
manifestó.
El presidente Abinader advirtió que muchos
pueblos corren el riesgo de vivir esta época sin ser contemporáneos de los
grandes avances alcanzados por la humanidad, por lo que llamó a actuar de
manera conjunta. “Muchos de nuestros pueblos corren el riesgo de vivir esta
época y no ser contemporáneos de los grandes avances que ha logrado la
humanidad. Actuemos ya, y trabajemos juntos por el bienestar de nuestros
pueblos”.
Durante la alocución del presidente
Abinader estuvieron presentes la primera dama, Raquel Arbaje; el ministro de
Relaciones Exteriores, Víctor -Ito- Bisonó; el viceministro de Política
Exterior Multilateral del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República
Dominicana, Rubén Silié; el director del Gabinete Presidencial, Eilyn Beltrán;
la asistente personal del presidente, Mercedes Pichardo; la directora del
Despacho Presidencial, Noelia Shephard y la hija del mandatario, Esther
Patricia Abinader Arbaje.