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domingo, 2 de agosto de 2026

Un debate que el deporte no puede seguir eludiendo, los atletas trans

Por Roberto Monclus

 

El deporte femenino enfrenta uno de los debates más complejos de la actualidad. La participación de atletas transgénero en competencias para mujeres ha abierto una discusión que trasciende el ámbito deportivo y se instala en la ciencia, el derecho, la política y los derechos humanos. No se trata de un tema sencillo ni de una controversia que admita respuestas absolutas. Sin embargo, es un debate que no puede ser silenciado.

 

La más reciente voz en sumarse a esta discusión ha sido la de la jugadora de la WNBA Sophie Cunningham, quien manifestó públicamente que las mujeres no deberían competir contra personas que nacieron biológicamente hombres, aun cuando posteriormente hayan realizado una transición de género. Sus declaraciones provocaron una inmediata polarización: para algunos, representan una defensa de la equidad competitiva; para otros, constituyen una postura excluyente hacia las personas transgénero.

 

Lo cierto es que Cunningham no está sola. En los últimos años, figuras de reconocimiento internacional como la extenista Martina Navratilova y la exnadadora olímpica británica Sharron Davies también han sostenido que las categorías femeninas deben preservar condiciones que garanticen igualdad de oportunidades, argumentando que la pubertad masculina puede dejar ventajas fisiológicas difíciles de eliminar completamente, aun después de tratamientos hormonales.

 

En el otro extremo del debate, organizaciones defensoras de los derechos de las personas trans, así como atletas y especialistas en inclusión, sostienen que las políticas deportivas deben evitar la discriminación y evaluar cada caso conforme a la mejor evidencia científica disponible. Para este sector, la identidad de género también merece protección y reconocimiento dentro del deporte.

 

Esta confrontación de posiciones ha obligado a numerosas federaciones internacionales a revisar sus reglamentos. Organismos como World Athletics y World Aquatics han establecido criterios específicos para la participación en determinadas categorías femeninas, particularmente en el deporte de alto rendimiento, mientras otras federaciones mantienen modelos distintos. La ausencia de un consenso internacional demuestra que el tema continúa abierto.

 

Uno de los casos más conocidos fue el de la nadadora estadounidense Lia Thomas, cuya participación en el deporte universitario reavivó el debate mundial sobre los límites entre la inclusión y la competencia justa. Su caso se convirtió en un punto de referencia para posteriores modificaciones reglamentarias en diversas disciplinas.

 

No obstante, conviene hacer una precisión indispensable para evitar confusiones. No todas las controversias relacionadas con la elegibilidad deportiva corresponden a atletas transgénero.

 

Existen otros casos que obedecen a circunstancias completamente diferentes. La sudafricana Caster Semenya y la dominicana Fiordaliza Cofil compiten como mujeres y han estado vinculadas a procesos de evaluación derivados de las normas sobre Diferencias del Desarrollo Sexual (DSD) y niveles naturales de testosterona establecidas por World Athletics. No se trata de atletas trans, sino de mujeres sometidas a regulaciones médicas y deportivas específicas.

 

El caso de Semenya marcó un antes y un después en el atletismo mundial y dio origen a buena parte de las regulaciones actualmente vigentes. En la República Dominicana, el proceso de evaluación al que fue sometida Fiordaliza Cofil trasladó esa discusión al escenario nacional, generando interrogantes sobre el alcance de las normas internacionales y la protección de los derechos de las atletas.

 

Ambos casos se mencionan aquí únicamente como referencias de las distintas controversias surgidas en torno a los criterios de elegibilidad en el deporte femenino. Son situaciones diferentes, reguladas bajo marcos distintos, pero que ilustran la complejidad del desafío que enfrentan hoy las autoridades deportivas.

 

Precisamente esa complejidad exige prudencia. Convertir el debate en una guerra ideológica o en una confrontación de insultos no aporta soluciones. Tampoco ayuda ignorar las preocupaciones expresadas por numerosas deportistas que consideran que la equidad competitiva debe ser preservada.

 

El verdadero reto consiste en construir reglamentos sustentados en evidencia científica sólida, seguridad jurídica, respeto a la dignidad humana y transparencia. Las decisiones no pueden descansar únicamente en presiones políticas ni en emociones coyunturales. Deben responder al propósito fundamental del deporte: ofrecer competencias justas para todas las personas.

 

Escuchar opiniones como la de Sophie Cunningham no significa necesariamente compartirlas. Del mismo modo, defender los derechos de las personas trans no implica desconocer las inquietudes legítimas de muchas atletas. Ambas perspectivas merecen ser escuchadas con respeto.

 

Las grandes transformaciones sociales siempre han generado controversias. El deporte no será la excepción. La historia demostrará cuáles fueron las mejores decisiones, pero esas decisiones solo serán legítimas si nacen del diálogo, de la investigación científica y del respeto mutuo, nunca de la descalificación o el silencio.

 

En una sociedad democrática, debatir con argumentos nunca debe convertirse en un motivo de censura. Porque cuando el deporte pierde la capacidad de discutir sus propios desafíos, también pierde una parte esencial de su espíritu competitivo y de su compromiso con la justicia.

 

sábado, 1 de agosto de 2026

Las redes no tumban gobierno

Por JUAN T H

 

Lo he dicho otras veces, pero quiero reiterarlo: Las redes sociales no tumban ni derrocan gobiernos.

 

Son los pueblos, debidamente organizados y concientizados, los que tienen ese poder.

No conozco un solo caso en que un gobierno legitimo haya sido derrocado por los “influencers” que manejan, controlan o dirigen las redes sociales, los “bots” (robos electrónicos), etc.

 

Sin embargo, creo que el gobierno, piensa o cree lo contrario, que los manejadores de las redes sociales tienen la fuerza suficiente como para echarlo del poder, con o sin elecciones. Y que los “nuevos líderes” virtuales, sobreestimándose, piensan lo mismo.

Ambos están en un error: Las redes sociales no derrocan gobierno.

 

Es cierto que los tiempos de convencer y de influir en la población han cambiado, porque ya no es imprescindible un balcón para dirigirse al pueblo, ni mítines, caravanas o concentraciones en los parques y plazas, ya que, de algún modo, la Internet, con sus diferentes plataformas digitales, ha provocado un cambio sustancial en la manera de llegar al gran público.

 

El gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) que encabeza Luís Abinader llegó al poder, no por las redes sociales, aunque algunos “influencers” se atribuyen su éxito; el PRM llegó porque el pueblo se hartó de los 20 años del PLD, de la corrupción, de la impunidad, por la división entre Leonel Fernández y Danilo Medina, y por la promesa de “cambio” del candidato presidente.

 

Abinader fue reelecto por el pueblo con un 57%, no por las redes. Es al pueblo que Abinader y el PRM tienen que agradecerle; es para el pueblo que Abinader y el PRM tienen que gobernar.

 

Recientemente le aconsejé al presidente, con la mejor de las intenciones, que abandonara el celular durante un buen tiempo, bloqueara algunos “amigos” y se saliera de los grupos de wasap y se dedicara a gobernar en beneficio del pueblo dominicano, como lo ha venido haciendo desde que asumió el cargo hace ya más de seis años. Pienso, presidente amigo, que usted se haría un gran favor.

 

No les dedique tanto tiempo a las redes sociales, presidente. Aliméntese bien, descanse, duerma ocho horas. Cuando llegue a su casa “tire” los celulares en un rincón y póngalos a cargar hasta el día siguiente. Raquel, “las niñas” y el pueblo se lo agradecerán.

 

Déjele el manejo de sus redes sociales a José Ignacio Paliza, Guido Gómez Mazara, Félix Reina, Alberto Caminero, Eylin, Lourdes, Mercedita, mientras usted ocupa su tiempo en gobernar, que el pueblo, mayoritariamente, en unas elecciones libres, lo eligió para eso. Usted tiene un mandato supremo del pueblo dominicano: ¡Gobernar bien! ¡Como en efecto lo ha venido haciendo! La FAO, un organismo de las Naciones Unidas (ONU) ha declarado el país fuera del hambre crónica. ¡Un hito!

 

De igual manera otras entidades internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo y la CEPAL, entre otros, muestran los avances que ha logrado el país bajo su mando.

 

El país va bien, presidente. No lo digo yo, lo dicen las encuestas, lo dicen los organismos internacionales, lo números no mienten, hablan por sí mismos. No se preocupe tanto por lo que dicen los sectores interesados de la oposición a través de las plataformas digitales.

 

¡Y siga gobernando, que para eso lo eligieron! ¡Y no olvide, querido amigo: las redes no tumban gobierno!

 

 

Voto de castigo, voto solidario

Por Miguel Ángel Cid Cid

 

Todo cambia, excepto el cambio. En esa trampa dialéctica ha sido atrapada la sociedad dominicana. Invadida por la mano invisible del mercado ahora vive patas arriba. La forma de votar es la excepción a la regla.

 

La internet no solo trajo redes sociales, descontrol y apertura en la comunicación, relajamiento del ejercicio del periodismo, trajo más. El boom del supermercado, los productos exóticos y el consumo masivo.

 

Las grandes cadenas han abierto sucursales como si fueran pulperías. Parece que ningún rincón del país quedará huérfano de un supermercado gigante. Hay uno en cada esquina.

 

Los establecimientos chinos son otra historia. Entran en otra categoría, los llaman megatiendas. En las tiendas chinas puedes adquirir de todo. Desde un combo para acondicionar el pelo que incluye: rolos, pinchos, peines y alisador, etc., hasta un juego de bisturí para cirujanos.

 

Cuando el dominicano promedio decidía tomarse un trago era muy fácil. Solo tenía que barajar entre cuatro marcas de ron. En navidad se complicaba un poco más, la disposición era entre tres marcas de vino, una de licor y dos de ponches. Las cervezas eran escasas.

 

Brindar con un trago de whisky era sinónimo de riqueza. Había que esperar, por ejemplo, que viniera un familiar de New York con un litro de regalo. La otra opción consistía en comprarlo a escondida a los turcos de Santiago de los Caballeros que lo vendían de contrabando. Un lujo peligroso.

 

La vorágine consumista promovida por el mercado borró todo eso.  Resolver que tomar ahora requiere visitar la tienda con un asesor especializado. Las marcas de ron, whisky, vino, cervezas, tequila, vodkas, ponches, licores, etc., se cuentan por millares.

 

La invasión sigue indetenible. Es un fenómeno brutal. Las actividades más complejas de la tradición, igual que las más sencillas y simples dieron paso a nuevas formas de comportamiento.

 

Pero el vino se vincula a las costumbres refinadas, a comportamientos calculados. Que una copa, que debes cuidar cómo y por dónde agarras la copa, que el calor de tus dedos pone el vino agrio, entre otras. Se complica el disfrute.

 

El ron, por el contrario, se relaciona con costumbres arraigadas en la cotidianidad dominicana. Nada de parafernalia, nada de vasos, nada de cristalerías. El ron viene para compartir en cualquier circunstancia. Hasta a pico’e botella se comparte.

 

Compartir un trago de ron en la tradición criolla significa adentrarse en lo más íntimo de la condición humana. Expresa la consumación de la confianza entre los convidados.

La confianza expresada en el compartir un trago de ron a pico’e botella es necesaria para cambiar la forma y la razón del voto.

 

Porque votar en las elecciones —todavía a principio de los años 80— era diferente. Sin embargo, el cambio se produjo sin que influyera el mercado. Los supermercados se podían contar con los dedos de la mano.

 

Los ciudadanos se proponían elegir a quien les diera garantías de un buen gobierno. Se limitaban a votar sin reclamar dádivas humillantes. Es decir, para la época nadie votaba por el que va a ganar. Votaba por el mejor.

 

Pero los recursos se multiplicaron, el clientelismo adquirió categoría legal. El barrilito hizo su aparición, los bonos de navidad, los combos para las habichuelas con dulce, bonos escolares, cajas y árganas repletas de productos también llegaron.

 

No podía quedarse, se aprobaron leyes para consagrar la transferencia de miles de millones de pesos para financiar los partidos políticos. Entonces el voto les siguió la corriente. Cobró valor agregado.

 

Esa práctica clientelar se ha enraizado en la sociedad dominicana en tiempo récord. La forma de votar en las elecciones —desde entonces— sigue tan campante como Johnny Walker, el flaco del anuncio aquel.

 

Nada es eterno en la vida. El sistema político y electoral dominicano debería evolucionar. Qué importa si la mano invisible influye. Si quieren evitar colapsar tiene que cambiar.

 

No creo que los dominicanos sean los que le quiten la razón a Heráclito. Por eso deben comenzar a cambiar la forma de votar. Para que el cambio siga siendo la excepción.

 

En suma, votar para castigar, votar para una repartición justa de los millones. Votar por partidos minoritarios para que se conviertan en mayoritarios. Ese es un voto solidario.

 

¿O prefieres seguir alimentando a los puercos gordos?

 

 

 

 

viernes, 31 de julio de 2026

América Latina y Caribe deben seguir siendo zona de Paz

Por Freddy González

 

Hace justo 12 años que durante la II Cumbre de La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrada en la ciudad de La Habana Cuba, el 29 de enero del 2014 unos 33 jefes de Estado declararon a América Latina y el Caribe Zona de Paz.

 

Entre los principales puntos acordados estaban:

 

"El Compromiso de resolver los problemas y disputas mediante el diálogo y la negociación, sin usar ni amenazar con la fuerza".

 

" No intervenir, ni de forma directa, ni indirecta en los asuntos internos de otras naciones".

 

Respetar "la soberanía, la libre determinación y el derecho de cada Estado a elegir su propio sistema político, económico y social".

 

Todos esos acuerdos tuvieron en práctica entre nuestras naciones hasta que en  enero de 2025, el presidente Donald Trump, regresó a la Casa Blanca con un saco de resentimientos y retaliaciones por la derrota recibida en las elecciones de  noviembre del 2020 de sus rivales demócratas,  la que pretendió desconocer alentando y organizando la turba que asaltó el sagrado recinto del Congreso de los Estados Unidos, que dejó varios muertos, decenas de heridos y cientos de facinerosos detenidos y condenados,  los que fueron indultados inmediatamente el nuevo incumbente de la Casa Blanca posó su sentadera en la silla del salón Oval.

 

Sus primeras medidas estuvieron dirigidas contra Cuba, Venezuela y Nicaragua.

 

Luego creó un estado de tensión con sus vecinos de México y Canadá; amenazó con engullirse a Groenlandia, rompió los acuerdos del Tratado Torrijos-Carter, firmado el 7 de septiembre de 1977, sobre el canal de Panamá, y ordenó su ocupación de manos militaris.

 

Ordenó el mayor despliegue de su flota naval en América y el Caribe, so pretexto de la lucha contra el "narco tráfico, el terrorismo y la supuesta amenaza a su seguridad.

 

Incursiona subrepticiamente en la República Bolivariana de Venezuela y secuestra a su presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, violentando todos los preceptos del derecho internacional y la carta de las Naciones Unidas (ONU), y la declaración de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre el respeto a la soberanía de sus estados y la no intervención en sus asuntos internos.

 

Ha aumentado las medidas que agravan el criminal bloqueo económico y financiero contra el pueblo cubano, agregando ahora el embargo petrolero que atenta gravemente con: la salud, la educación, el desarrollo tecnológico y todas las demás actividades de la isla y como si esto no llenara su odio y su vesania contra la revolución y su gobierno; mantiene latente la amenaza de una intervención militar.

 

Ningún país de los 33 que componen América Latina y el Caribe significa una amenaza a la seguridad para el primer potencial militar del mundo, y el primero que lo sabe es Trump y los halcones del Pentágono.

 

 La fábula de una supuesta amenaza es parte de su narrativa para agredir e incursionar en los países y gobiernos que no se han sometidos a sus dictámenes; Cuba en especial.

 

Pero como paradoja de la vida, es el gobierno de Estados Unidos que busca alterar la política de Zona de Paz en América y Caribe, instando a estos países a incrementar su gasto en defensa y seguridad para combatir el crimen organizado y las amenazas del narcoterrorismo.

 

 Es el subsecretario de defensa de los Estados Unidos, Elbridge Colby, que ha criticado el presupuesto de defensa de los países de la región que, según él, es menos del 1 % de su Producto Interno Bruto (PIB).

 

Argumentando que la inversión es clave para frenar el avance del narcoterrorismo, la migración irregular y la inestabilidad generada por actores hostiles en el hemisferio.

 

Agregando que Estados Unidos busca socios fuertes y autónomos en la región y no relaciones de dependencia militar.

 

Igual postura ha sostenido la administración Trump con sus aliados de occidente, sobre todo los de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) a los que llamó a invertir el 5% de su producto interno bruto (PIB) en gastos militares para una supuesta defensa en países que no están en guerra, ni las tienen en sus planes.

 

Pero esa propuesta no es casual, ni es fortuita; es parte de su política militarista de esparcir los conflictos bélicos no sólo en medio oriente, sino, en diversas partes del mundo como una acción que solo ha favorecido a los grandes consorcios armamentistas que son los mayores beneficiarios de los conflictos bélicos y que donde no los hay lo crean y los propician.

 

Sólo en la guerra con Irán, el costo militar acumulado y proyectado para Estados Unidos asciende a 37,500 millones de dólares.

 

Las mayores beneficiarias son las empresas armamentísticas: Lockheed Martin, RTX Corporation y Northrop Grumman.

 

Estas grandes empresas de defensa han asegurado millonarios contratos de reabastecimiento y producción de misiles avanzados.

 

Sólo la Lockheed Martin reportó ingresos previos por US$75 mil millones y una cartera récord de pedidos pendientes de US$194 mil millones.

 

La posición de la administración Trump, expresada por el subsecretario de Defensa Elbridge Colby, para que nuestros países aumenten sus gastos de defensa y se rearmen no sólo va en contra de los acordado en la II Cumbre de la CELAC, de que América y el Caribe sean Zona de Paz, sino que es una política para beneficiar a las grandes corporaciones armamentistas que son las de mayores ganancias, y las que obtienen de las muertes y las penurias de millones de seres humanos que resultan de esos conflictos bélicos en todo el mundo.

 

Lo que los países de América y el Caribe deben es, invertir un mayor porcentaje del PIB en: salud, educación, alimentación, desarrollo tecnológico, para seguir cerrando la brecha de la pobreza extrema que acogota nuestra población.

 

Por eso debemos decir no a la política militarista de la administración Trump.

América y el Caribe deben seguir siendo Zona de Paz.

 

domingo, 26 de julio de 2026

Educación y Salud: Pilares del desarrollo

Por JUAN T H

 

Hace algunos años, siendo Jesús -Chú- Vázquez, presidente del Senado, invitó al líder socialdemócrata español Felipe González a una conferencia magistral, donde sugirió un acuerdo  de transición política similar al que se produjo en su país en el año 1977 bajo el mandato del presidente Adolfo Suarez, tras la muerte del dictador fascista Francisco Franco en  1975,  el Pacto de la Moncloa, que marco, para decirlo de algún modo: un antes y un después en la historia de España, con sus consecuencias, positivas y negativas.

 

El exjefe de gobierno español Felipe González aconsejaba un acuerdo nacional, similar al Pacto de la Moncloa, de todas las fuerzas políticas y productivas fundamentales para el desarrollo. (Nadie o muy pocos, le hicieron caso)

 

No significa que hayamos estado alejados del dialogo y de importantes acuerdos. Al contrario: Tenemos el Plan Nacional de Desarrollo amparado en la ley 1-12 sobre Estrategia Nacional de Desarrollo 1030, apoyada por la ley 498-06 del Sistema Nacional de Planificación.

 

Educación y Salud constituyen los ejes fundamentales del desarrollo de cualquier país en el mundo. ¡La historia lo dice!

 

El ser humano es el principal valor de un país; no es el oro, el petróleo, el ferroníquel. Ni siquiera la tierra, el mar o el cielo. ¡El ser humano! El hombre, la mujer.

 

La mayor inversión de los gobiernos debe hacerse, pues, en educación y salud.

 

El pueblo dominicano le arrancó, al gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y del presidente Leonel Fernández el 4 por ciento para la Educación en el año 2014. Sin embargo, esos recursos no se destinaron correctamente para una reforma integral del sistema educativo, que siguió siendo de pésima calidad.

 

El Sistema de Salud de la República Dominicana no garantiza atención médica de calidad. La inversión del Estado sigue siendo inadecuada: menos del 3% (2.8 del PIB, para ser exacto), cundo la meta es 6%. La CEPAL, (Comisión Económica para América Latina) hace muchos años está recomendando un 7%.

 

La Asociación de Profesores Dominicanos (ADP), ni el Colegio Médico Dominicano (CMD) forman parte de la solución de los problemas tanto de la Educación, como de la Salud, al contrario, forman parte del problema. Ambas entidades, una que agrupa a los docentes y el otro a los médicos, precisan de transformaciones similares a las revoluciones que tienen que producirse en Educación y Salud si queremos, algún día, alcanzar el desarrollo.

 

Hace unos días participé en un maravilloso encuentro en el Teatro Nacional gracias a una cordial invitación del profesor Rafael Santos, ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MECSyT) con la presencia del presidente Luís Abinader y los ministros Luís Miguel De Camps, de Educación, Sigmund Freud, de Administración Pública, y la directora de INFOTEP, Maira Mora Pineda, entre muchos otros.

 

Se trató de la Consulta Nacional sobre el Futuro de la Educación Dominicana que arrojó datos muy interesantes que espero no queden en el aire como ocurre con muchas otras cuestiones interesantes. Ojalá que los datos arrojados por la Consulta Nacional sean socializados y consensuados en la medida de lo posible,

 

Producir los cambios y transformaciones que debandan, tanto el sistema de salud como educativo, requieren de una voluntad política, que, en el caso de la educación, parece que será asumida por el propio presidente de la República y por el equipo de hombres y mujeres que lo acompañan. Debemos saber que no será fácil, ni en un plazo breve, que, por el contrario, tomará tiempo, mucho tiempo. Pero hay que comenzar, el presente lo demanda, el futuro no espera.

 

Hago mías, espero que ustedes también lo hagan, las palabras del presidente Abinader: “Esta Consulta no ha sido para mirar al pasado. Ha sido para construir el futuro. Vivimos una época de cambios extraordinarios y la escuela no puede seguir preparando a nuestros jóvenes para un mundo que ya no existe; debe prepararlos para el mundo que viene”.

 

El jefe de Estado considera que el país necesita una educación que fortalezca la lectura, la escritura, las matemáticas y las ciencias, pero que también enseñe a pensar, crear, aprender, mantener un sentido crítico de las cosas, a fortalecer los valores ciudadanos y patrióticos. La Educación, dijo el mandatario, tiene que forjar ciudadanos honestos, trabajadores y capaces.

 

Contrario a lo que dicen diariamente los enemigos del gobierno, el país avanza, crece y se fortalece en medio de las adversidades. La democracia se consolida, las instituciones y la gobernabilidad se consolidan, en medio, y a pesar de los aullidos de los perros realengos que le ladran a la luna desde el desierto. 

 

viernes, 24 de julio de 2026

En el centenario del comandante: Fidel Castro Ruz

Fidel y el Moncada

 

Por Freddy González

 

"En cuanto a mí, sé que la cárcel será dura,

como no la ha sido nunca para nadie, preñada de amenazas,

de ruin y cobarde ensañamiento, pero no la temo, como no temo la furia

del tirano miserable que arrancó la vida a setenta hermanos míos.

 Condenadme, no importa, La historia me absolverá"

            Fidel Castro Ruz

 

Fulgencio Batista y Zaldívar tomó notoriedad cuando en 1933 participó siendo sargento en una revuelta militar que derrocó al presidente provisional Carlos Manuel de Céspedes, de cuyo evento pasó a ser coronel, para luego ser presidente de la República en el periodo 1940-1944 en medio del desarrollo de la segunda guerra mundial.

 

Su primer periodo presidencial, siguiendo los dictámenes de la administración del presidente Franklin D. Roosevelt, el cual fue tolerante y permitió ciertas libertades producto de la situación mundial y de la alianza de Gran Bretaña, los Estados Unidos y Rusia contra la Alemania Nazi, la Italia fascista y el Japón Imperial.

 

Para 1952 en los momentos más álgidos de la llamada Guerra Fría, Batista fue aupado y apoyado en ese entonces por el presidente Dwight D. Eisenhower, retornando a Cuba y lanzando su candidatura para los comicios pautados para el primero de junio, y ante la imposibilidad de poder ganarlo propició y dirigió el 10  de marzo de ese año, un golpe de Estado para derrocar  al presidente Carlos Prío Socarrás;  instaurando un gobierno dictatorial entregados a intereses del capital norteamericano y cercenando todas las libertades y conquistas democráticas del pueblo cubano.

 

Dentro de sus primeras medidas figuraban

 

1. Cancelar las elecciones.

2. Suspender la Constitución de 1940.

3. Eliminar las libertades civiles.

4. Quitar la autonomía universitaria.

5. Prohibir el derecho a huelga.

6. Eliminar la libertad de expresión.

7. Suspender las garantías constitucionales.

8. Disolver el Congreso, creando un llamado Consejo Consultivo, instrumento a su servicio.

9. Restablecer la pena de muerte.

10. Romper relaciones diplomáticas con la Unión Soviética.

11. Prohibir las actividades del Partido Socialista Popular (PSP).

 

Su gobierno fue instrumento de los grandes terratenientes nacionales y de las empresas estadounidenses que controlaban casi la totalidad de las tierras cultivables de la isla.

 

En esa situación de proscripción de las actividades políticas, sindicales, estudiantiles y toda manifestación de protestas, es que una parte de la militancia del Partido del Ortodoxo de Cuba comienza a organizar la lucha armada contra la política dictatorial del régimen de Batista.

 

El lugar escogido para el comienzo de las actividades armadas contra el régimen de facto, fue la Segunda Guarnición Militar más importante de Cuba, el Cuartel Mondaca; ubicado en la provincia de Santiago en el extremo oriental de la isla a más de 700 kilómetros de La Habana, capital de la República y centro político del régimen de Batista.

 

El asalto al Moncada fue una iniciativa de la Generación del Centenario, encabezada por Fidel Castro, Abel Santamaría y Léster Rodríguez, la cual fue la continuación de la Guerra Grande de los 10 años de Céspedes y Maceo y la de Guerra Chica de Martí y Máximo Gómez.

 

El plan consistía en tomar por sorpresa el Cuartel Moncada, sede del Regimiento N.º 1 «Antonio Maceo».

 

De los 160 hombres y mujeres seleccionados para para el asalto, 135 fueron divididos en tres grupos, los restantes 25 tomarían el Cuartel Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo el mismo 26 de julio, como estaba contemplado en el plan general diseñado por Fidel, para el reinicio de la lucha por la liberación de Cuba. Lucha que otras generaciones habían iniciado en siglo XIX.

 

El grupo principal era compuesto por un centenar de hombres dirigidos por Fidel Castro, que tomaría el cuartel.

 

Un segundo grupo compuesto por más de una veintena hombres y dos mujeres, dirigido por Abel Santamaría, tomaría el Hospital Civil Saturnino Lora.

Un tercer grupo compuesto por una docena de hombres tomaría el Palacio de Justicia, dirigido por Léster Rodríguez, en el que también, estaba el hermano menor de Fidel, Raúl Castro.

 

Se escogió para la acción el día 26 de julio por ser domingo de carnaval, lo que facilitaba la presencia de personas ajenas al lugar sin llamar mucho la atención.

 

Antes de partir cada grupo a ocupar su papel, en la Granja Siboney Fidel dijo: "Compañeros podrán vencer dentro de unas horas o ser vencidos; pero de todas maneras ¡Óiganlo bien, compañeros de todas maneras el movimiento triunfará!

 

Si vencemos mañana, se hará más pronto lo que aspiró Martí. Si ocurriera lo contrario, el gesto servirá de ejemplo al pueblo de Cuba, para tomar la bandera y seguir adelante".

 

 Agregando: 'El pueblo nos respaldará en Oriente y en toda la isla. ¡Jóvenes del Centenario del Apóstol!

 

Como en el 68 y en el 95, aquí en Oriente damos el primer grito de ¡Libertad o muerte! Ya conocen ustedes los objetivos del plan. Sin duda alguna es peligroso y todo el que salga conmigo de aquí esta noche debe hacerlo por su absoluta voluntad". 

 

Concluyendo "los que estén determinados a ir, den un paso al frente. La consigna es no matar sino por última necesidad".

 

Luego de esa arenga, al rayar el alba de la mañana del domingo 26 de julio, un grupo de jóvenes revolucionarios encabezados por Fidel Castro Ruz atacaron el Cuartel Moncada, pero la superioridad en efectivos y armas de la guarnición militar impidió que el asalto tuviera éxito, y luego de un fiero combate el grupo fue obligado a tener que emprender la retirada, para luego ser hechos prisioneros y una parte fusilada tanto en Santiago, como Bayamo y presentado como caídos en combate. Abel Santamaría, el segundo al mando fue capturado, torturado y asesinado.

 

Del centenar de sobrevivientes tanto del Moncada, como del Carlos Manuel Céspedes, sólo 57 fueron enjuiciados, 19 fueron absueltos, 32 fueron sancionados con penas de cárcel, y 6 fueron juzgados en contumacia.

 

 Pero la derrota militar del Moncada fue convertida en una victoria política por Fidel, quien dijo:  "Estamos en combate aunque el ataque fracasó militarmente y muchos jóvenes fueron asesinados o encarcelados, esto se convirtió de hecho en el punto de partida de la Revolución Cubana".

 

El juicio comenzó el 21 de septiembre de 1953 en Santiago de Cuba. En juicio Fidel pasa de acusado a acusador empezando a juzgar a la dictadura de Fulgencio Batista. Denunció los asesinatos de sus compañeros y expuso un plan para mejorar el país; atacó la pobreza y la falta de libertad.

 

Planteó temas fundamentales para el pueblo cubano como:

 

La tierra para los campesinos.

Bajar los altos alquileres.

La Creación de nuevas fábricas.

Dar trabajo a todos los obreros.

Mejorar las escuelas públicas.

Garantizar la atención médica.

 

Concluir esa parte de su intervención afirmando “autor intelectual" del asalto fue el héroe nacional José Martí".

 

Al Asumir su propia defensa, personeros del régimen trataron de silenciarlo, pero no pudieron, manteniéndose firme en su elocuente defensa, denunciado ante el tribunal:

 

"No se mató durante un minuto, una hora o un día entero, sino que fue en una semana completa, los golpes, las torturas, los lanzamientos de azotea y los disparos no cesaron un instante como instrumento de exterminio manejados por artesanos perfectos del crimen”.

 

Agregando:  "El Cuartel Moncada se convirtió en un taller de tortura y muerte, y unos hombres indignos convirtieron el uniforme militar en delantales de carniceros".

 

 Agregando:

"Parecía que el Apóstol iba a morir en el año de su centenario, que su memoria se extinguiría para siempre ¡tanta era la afrenta! Pero vive, no ha muerto, su pueblo es rebelde, su pueblo es digno, su pueblo fiel a su recuerdo; hay cubanos que han caído defendiendo sus doctrinas, hay jóvenes que en magnífico desagravio vinieron a morir junto a su tumba, a darle su sangre y su vida para que él siga viviendo en el alma de la patria. ¡Cuba, qué sería de ti si hubieras dejado morir a tu Apóstol!

 

Terminó su defensa diciendo: "No lo haré como hacen siempre todos los letrados, pidiendo la libertad del defendido; no puedo pedirla cuando mis compañeros están sufriendo ya en Isla de Pinos ignominiosa prisión. Enviadme junto a ellos a compartir su suerte, es inconcebible que los hombres honrados estén muertos o presos en una república donde está de presidente un criminal y un ladrón".

 

Agregando: "A los señores magistrados, mi sincera gratitud por haberme permitido expresarme libremente, sin mezquinas coacciones; no os guardo rencor, reconozco que en ciertos aspectos habéis sido humanos y sé que el presidente de este tribunal, hombre de limpia vida, no puede disimular su repugnancia por el estado de cosas reinantes que lo obliga a dictar un fallo injusto".  Insistiendo "Queda  todavía a la Audiencia un problema más grave; ahí están las causas iniciadas por los setenta asesinatos, es decir, la mayor masacre que hemos conocido; los culpables siguen libres con un arma en la mano que es amenaza perenne para la vida de los ciudadanos; si no cae sobre ellos todo el peso de la ley, por cobardía o porque se lo impidan, y no renuncien en pleno todos los magistrados, me apiado de vuestras honras y compadezco la mancha sin precedentes que caerá sobre el Poder Judicial'.

 

Concluyendo: "En cuanto a mí, sé que la cárcel será dura como no la ha sido nunca para nadie, preñada de amenazas, de ruin y cobarde ensañamiento, pero no la temo, como no temo la furia del tirano miserable que arrancó la vida a setenta hermanos míos. Condenadme, no importa, la historia me absolverá".

 

Fidel Castro fue condenado a 15 años de cárcel, Raúl Castro a 13, y otros 30 moncadistas a diversas penas, Melba Hernández y Haydée Santamaría fueron sentenciadas a 7 meses de prisión.

 

Luego de casi dos años de estar recluidos en el Presidio Modelo de Isla de Pinos, y frente a la presión popular, y una fuerte campaña a favor de la liberación de los presos del Moncada, junto  la existencia de el "Comité Pro Amnistía", obligó al gobierno de Batista a conceder la excarcelación mediante una ley  de amnistía aprobada por el Congreso de Cuba y promulgada por el presidente Fulgencio Batista el 6 de mayo de 1955,  permitiendo que Fidel y sus compañeros de aquel 26 de julio, fueran liberados 9 días después de promulgada dicha ley, el 15 de mayo de 1955.

 

A 73 años del asalto al Cuartel Moncada, que el genio Fidel convirtió una derrota militar en una victoria política, podemos afirmar que él ha sido el más grande revolucionario de América de todos tiempos; por eso Fidel, es el hoy, el mañana y el siempre.

 

¡Loor eterna a su memoria!

 

miércoles, 22 de julio de 2026

Reinauguración de la Plaza de la Bandera

                                                     

Por JUAN T H

 

Hace algunos años, estando en la República Popular China, después de recorrer algunas ciudades, incluyendo. por supuesto, la   Muralla y la aldea Shaoschan, donde nació el “Gran Timonel”, Mao Tse Tung, (Mao Zedong), entre otras importantes comunidades emblemáticas, me llevaron a Pekín, también conocida como Boeing, la capital, para mostrarme una maqueta enorme donde estaba diseñada, lo que sería la ciudad dentro de 20 años. ¡Quedé gratamente impresionado de cómo, 15 o 20 años antes, ya los ingenieros, arquitectos, diseñadores y el Partido Comunista, tenían planificada la ciudad!

 

Lo mismo me sucedió camino a la enorme presa Las Tres Garganta. Una autopista que parecía no terminar nunca, de 8 o diez carriles en ambos sentidos, pero un flujo mínimo de vehículos. Le pregunté a la interprete por qué una vía tan grande para un tránsito ten reducido. Y me contestó: “Hoy hay poco flujo de vehículos, vuelve dentro de diez años…” (En China la planificación no es de cuatro años, porque el gobierno no es de cuatro años. Me recordó la fábula de Mao, “El viejo tonto que removió la montaña”)

 

Cuando accedí a la invitación del buen amigo Eduardo Estrella, ministro de Obras Públicas, un funcionario que funciona, no imaginé que la transformación urbanística del túnel de la Plaza de la Bandera fuera de tal magnitud, belleza y esplendor. ¡quedé maravillado! (Lo mismo supongo les ha pasado a los conductores de los dos mil 500 vehículos por hora que transitaba por la vía creando un entonamiento sin fin, con un costo incalculable en combustible y tiempo)  

 

El presidente Luís Abinader y su esposa, doña Raquel Arbaje, estaban notablemente emocionados observando la fluidez con que los vehículos transitaban.

 

La obra tiene una longitud de 1.2 kilómetros, a cuatro caliles, con los más altos estándares de calidad, con un costo de tres mil 300 millones de pesos financiados a través del acuerdo con Aerodón, construida en un tiempo récord de 18 meses. La gigantesca obra agilizará el transito Norte-Sur, en la avenida Gregorio Luperón. Cuenta con sistema contra incendio, extractores de gases, cámaras de vigilancia conectadas al 911, iluminación y planta eléctrica. Algunos vehículos pesados podrán usar el túnel a excepción de la doble cabina, más no así las motocicletas. El problema del drenaje pluvial de la obra quedó resuelto, según el ministro Estrella.

 

No hay dudas que en el gobierno del presidente Luís Abinader, “el Sur también existe”, como dice el poeta de Mario Benedetti, hecho cambión por Joan Manuel Serrat, hace años. No existe una provincia, municipio o paraje del Sur que no hayan sido impactados positivamente por el gobierno de Abinader y el PRD, amén de la circunvalación de Azua y Peravia, el Puerto de Barahona, ampliación del acueducto de Azua, el proyecto turístico de Cabo Rojo en Pedernales, la carretera Enriquillo-el Higüero de más de 13 kilómetros que beneficia a más de 300 mil habitantes en Barahona, ampliación y remodelación de la Carretera Sánchez, entre muchas otras,

 

¡Ningún gobierno anterior, incluyendo el de Danilo Medina, que es Arroyo Cano, un campo que dejó a abandonado sumido en la pobreza y la miseria, había hecho tanto en tan poco tiempo, por la región Sur, como el presidente Luís Abinader!

 

                                    

 

 

domingo, 19 de julio de 2026

Víctor, la víctima desperdiciada

Por Miguel Ángel Cid Cid

 

Aspirar a alcalde, diputado, senador o presidente de la República requiere saber por dónde se entra y por dónde se sale. Parece que Víctor D’Aza, entró y salió, por una y otra puerta sin saber cuándo cruzo.

 

La mayoría de los aspirantes a la presidencia entran disfrazados de gallo de calidad. Entran seguros que, con la popularidad que ellos mismos dicen tener basta y sobra. Cero planificaciones, ni hablar del plan “B”, eso es una perdedera de tiempo.

 

Víctor D’Aza Tineo, secretario general de la Liga Municipal Dominicana —la verdad sea dicha— anunció sus aspiraciones presidenciales entrando por la puerta grande. Generó celos desde el primer día de la proclamación. Por eso el Mandatario Luis Rodolfo Abinader Corona lo obligó a renunciar a su ambición presidencial.

 

Los hechos que siguieron a la dimisión parecen señalar que D’Aza no solo fue forzado a desistir de ser candidato de su partido a la presidencia de la República. Le ordenaron, además, a cuál de los aspirantes endosar su apoyo.

 

La conjetura anterior se basa en la premura de una y otra decisión. O sea, el edil anunció que reculaba en el deseo de encabezar la boleta presidencial del PRM para el 2028. Poquitos días después proclamó que había decidido sumar sus espuelas a la traba de David Collado. Ni tan siquiera esperó que pasara el novenario.

 

En política, sin embargo, una cosa lleva a la otra. El camino de Víctor D’Aza no es la excepción. No bien entró a la traba de David Collado le asignaron traquear un gallo mañoso. Tamaña misión.

 

Víctor pasó —de la noche a la mañana— de ser un activo municipal favorable al desarrollo local a defender lo más perverso del municipalismo dominicano. Pasó, de ser un ganador a convertirse en un perdedor.

 

Lo lamentable está en que, él pudo haber negociado una salida menos humillante. Porque su arranque como competidor en las internas del partido de gobierno cobró fuerza en el territorio desde el primer día.

 

Debió, en consecuencia, anunciar el retiro, luego rearmar el equipo para trabajar en base a una estrategia fijada en el 2032 y el 2036. Debió trabajar sin descanso en la organización de su equipo de operación política. Basar las nuevas acciones en una estrategia diferente.

 

Él debió comenzar a diseñar una narrativa coherente con la nueva coyuntura a la que lo empujó el Presidente. Una narrativa que responda a tres líneas de acción: primero el triunfo de su partido; segundo, la estructura de su proyecto presidencial y tercero, su imagen como líder. ¿La espera es larga? La juventud aguanta eso y más.

 

En ese proceso debió, además, explotar la aptitud antidemocrática del mandatario. Presentarse con una víctima a la que hay que reivindicar. Porque es falso eso que dice: que al presidente no se le que no. Él tiene sus intereses y usted los suyos.

 

Entonces, y solo entonces, proclamar a cuál de los aspirantes Víctor le empeñaría sus espuelas.

 

Pero no. El secretario general de la LMD se negó a reflexionar sobre las opciones probables que resultaran en una salida airosa. Parece que se negó, además, a pedir la opinión a —cuando menos— dos o tres amigos cercanos a él. Creo que de haberlos consultado los resultados de hoy fueran diferentes.

 

Porque en el camino a recorrer durante la aspiración a la presidencia de la República las puertas de entradas y salidas se multiplican. Y parece que, el amigo Víctor D’Aza eligió la puerta equivocada para entrar, también para salir.

En suma, parece que, con la llamada del presidente Abinader le entró la “calambrina”. Víctor mató sus propias esperanzas. El ataque de nervios lo llevó a apresurar el derrotero de su aspiración.

 

El gallo salió pelón.