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lunes, 28 de febrero de 2022

La “logorrea” de Trump desatará los demonios

POR ROLANDO ROBLES   

 

Primer Escenario

Donald Trump piensa que el presidente ruso Vladimir Putin es un “genio” de la política y de igual manera proclama que su determinación de invadir Ucrania es una idea brillante o simplemente sensacional. Incluso, llegó a afirmar que eso mismo debería hacer USA con su vecino fronterizo del sur, México.

 

Personalmente, no alcanzo a interpretar la similitud entre Rusia y Ucrania con Estados Unidos y México; pero bueno, ¿qué mas da? Trump es Trump, un comunicador que ha ido perdiendo facultades con el tiempo y que con el ejercicio del poder, ha desarrollado un extraño narcisismo que lo coloca en la lista de posibles candidatos a la consulta del siquiatra.

 

Pero esta vez, sus desafueros verbales han rebasado el marco de la bravuconería a que nos tiene acostumbrados y se convierten en desafortunadasproclamas que harán mucho daño electoral a sus colegas del partido Republicano que se presentarán a  las elecciones primarias a los comicios de medio tiempo en el próximo mes de noviembre.

 

Esos extravagantes e inoportunos pronunciamiento de respaldo a Putin por parte del expresidente Trump, caerán como un baldónsobre los candidatos republicanos y pueden imposibilitar muchas de esas “victorias” que hoy se ven tan claras.

 

El mismo hombre que ganó las elecciones contra Hillary Clinton pronunciando “el discurso que los americanos querían oír” y que luego perdió la reelección en 2020, sacando más votos que los que logró en 2016, casi se puede afirmar que hará perder a sus compañeros de partido en noviembre, pronunciando hoy “el discurso que los americanos no quieren oír” en estas circunstancias.

 

Porque lo que está en juego no es la inteligencia de Putin, ni sus habilidades en el terreno de la política internacional -algo que supongo nadie duda- y tampoco es si tiene o no tiene, cierta razón con la intervención en Ucrania. El meollo del asunto está en esas desafortunadas declaraciones favoreciendo al presidente ruso, en momentos en que la ciudadanía percibe que su presidente Biden está haciendo esfuerzos por evitar la guerra.

 

Luego detener importantes, aunque escasos logros en su período de gobierno,Donald Trump firma su “divorcio” con la sociedad americana, especialmente con el importante y numeroso sector conservador. Y lo hace en el momento en que mas peso pudiera tener su presencia en el escenario político; porque la discusión futura, se basará en un planteamiento sobre el cual él dio muestras de tener interés, aun y cuando, nunca llegó a exponer con claridad su tesis sobre el mismo.

 

Segundo Escenario

Es así como las circunstancias geopolíticas actuales parecen obligar a Estados Unidos a redefinir la famosa Doctrina Monroe, tanto en el sentido conceptual, como en lo referente al ámbito geográfico de su aplicación,¡qué conveniente habría sido contar con el Donald Trump que pretendía traer de vuelta la producción industrial a América!

 

Sin embargo, la vida nos enseña que no siempre los caminos son rectos y definidos. Con cierta frecuencia los acontecimientos negativos arrastran consigo una réplica que, de una manera u otra revierte los daños producidos; las enfermedades, por ejemplo, son el punto de partida para determinar el germen que las provoca y por tanto, el que las puede aniquilar.

 

De cualquier manera, con Trump habilitado o no para influir en su partido y en ese voto conservador -que él mismo ha puesto en peligro con su absurda opinión sobre Putin- el escenario político que nos espera, empuja las minorías de origen latino a poner en la mesa de discusión pública los planteamientos emitidos a principios del siglo XIX (1823), por John Quincy Adams y el presidente de turno James Monroe: América para los americanos.

 

Claro, en ese momento de afianzamiento de esta joven nación, aún en formación, no había espacio para airear el concepto geográfico e implicación de lo que significaba la frase“América para los americanos”.Hoy, con un conflicto impuesto por la necesidad de sobrevivencia de la antigua Rusia zarista que, convertida en Unión Soviética y luegoderrotada por la historia, a pesar decontar ahoracon el apoyo implícito de China, es el momento ideal para replantear la vieja tesis de los presidentes Adams y Monroe.

 

Muy al margen de si Rusia se impone sobre Ucrania -algo que no se ve tan claro hoy- la lucha futura será por el control de la cadena mundial de producción  y los principales protagonistas serán China y Estados Unidos. En ese marco futuro, pero tan cercano, es donde se acomoda el denominado “nearshoring”, que no es más que “producir lo más cercano al área de operación de las empresas”, para reducir los costos de transporte y el precio final del producto.

 

En estacoyuntura de reacomodo de los intereses mundiales, Latinoamérica es el lugar ideal para Estados Unidos producir a “bajo costo”, desincentivar la migración y reforzar las averiadas relaciones con los países de su área de influencia. Se entiende que los salarios de mano de obra no pueden ser iguales a los que se pagan en China, que son salarios de miseria, pero sí convenientemente localizados en un punto intermedio que permita a los latinos sobrevivir en sus países de origen.

 

La posibilidad de mejoría a largo y mediano plazo es el beneficio que nos dejará esta confrontación expansionista entre los descendientes de los antiguos mongoles yde los temibles hunos. En el horizonte cercano, sin embargo, solo vemos desolación, carestía y desabastecimiento.

 

¡Vivimos, seguiremos disparando!

 

domingo, 19 de diciembre de 2021

La Navidad no es un simple día de fiesta


 

POR ROLANDO ROBLES          

 

Aun para los que no somos cristianos militantes, la Navidad es un período de reflexión y reencuentro con la familia y sus valores. Valores éstos que no están circunscriptos a la observación de las festividades de carácter litúrgico, muy especialmente, la que celebra el nacimiento de Jesucristo, la Natividad.

 

En realidad, el período de fin de año que identificamos como Navidad, es ocasión para renovar nuestras esperanzas y el compromiso con un futuro que, en general, siempre asumimos que será promisorio. Los buenos deseos, las especiales promesas y esos ambiciosos planes, además de las extraordinarias metas que nos trazamos, son concebidos y orquestados en este singular intervalo de tiempo, por el que hemos esperado doce largos meses.

 

Y ese optimismo con que recibimos el año recién nacido, ese perenne homenaje a la esperanza, no puede ser fruto del simple disfrute de varios días de asueto. Hay en la Navidad un espíritu invisible que impregna el ambiente de positivismo y nos permea el corazón y los sentidos, haciéndonos más tolerantes, humanos y comprensivos, pero sobre todo, más entusiastas del porvenir.

 

Esos efluvios que nos arropan en la pascua de fin de año, está claro que nada tienen que ver con el consumismo inducido que nos lleva al intercambio de regalos materiales y a endeudarnos hasta lo imposible, con la ilusión de que “los mejores tiempos, están aún por venir”. Esos aromas de vida que nos envuelven tienen que estar impulsados por razones más valederas que el bienestar que nos produce una suculenta mesa familiar y su correspondiente secuela de libación y disfrute junto a los amigos de la buena música del momento.

 

Me niego a aceptar que esa catarsis que cada diciembre nos embarga, se deba simplemente a la conclusión del año fiscal, con su presagio de un seguro retorno del “Income tax”, ese complemento inexorable del Tío Sam. Tienen que haber motivos más poderosos que estos simples enunciados de “bonanzas”, para empujarnos cada año y a pesar de las dudas y las deudas, hacia esos imprevistos mares de la ilusión y la buena esperanza que acompañan los abriles que ya asoman.

 

Estoy convencido, de que es la presencia de ese espíritu cuasi inmutable, representado en aquel nacimiento de hace veinte siglos, la fuerza que nos empuja al camino de la comprensión, el entendimiento y el entusiasmo por el homo sapiens. Lástima que no tengamos suficientes luces, como para agregarle algo de acercamiento, solidaridad, amistad, respeto, compromiso y conmiseración hacia los más necesitados.

 

Es por estas razones que me niego y me seguiré negando, en estas navidades y las que vengan, a cambiar mi saludo y deseos de “Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo” para todo el mundo, por el seco, inoportuno y poco cristiano“Happy Holidays”. Hoy, gracias a Dios, ya sabemos qué hay detrás de este intento de negación sociocultural.

 

Debo confesar en este punto, que estas líneas las escribí hace unos quince años y que periódicamente las hago públicas a través de algunos medios, como mis particulares reflexiones de fin de año. Sin embargo, hoy tengo motivos muy especiales para llamar la atención de mis amigos lectores sobre el contenido y sentido del párrafo anterior.

 

En el párrafo en cuestión, yo muestro mis recelos por la insistencia con que ciertos sectores sociales con mucha influencia en los medios de comunicación masiva tratan metódicamente de sustituir nuestro cristiano saludo de fin de año: “Feliz Navidad”, por una expresión que aunque festiva, no refleja nuestras convicciones religiosas, sociales y culturales, por el genérico término de “Felices Días de Fiesta”, en español.

 

He observado impotente cómo se ha generalizado este saludo de navidad sin que nuestros líderes hayan siquiera reparado en ello. Todo lo contrario, se puede leer el inexacto “Happy Holidays”, en las tarjetas que nos envían algunos oficiales electos de origen latino, en los spots de televisión de las grandes cadenas de TV en español, en los periódicos y publicaciones para hispanos parlantes y hasta en el diario vivir nuestro.

 

Las cosas han avanzado tanto que mi nieta, nacida en USA y por tanto bilingüe, me dice con la mayor sinceridad del mundo, el día de Noche Buena: “Abuelo, que tengas Happy Holidays”. En su mente ha primado el Happy Holidays sobre el tradicional y cristiano Merry Christmas.

 

Y desde luego que me asusto sólo de pensar que en unos años, la Navidad, la fiesta mayor del Cristianismo, podría ser una expresión de libros antiguos. Y que nos borren nuestra identidad, con el mayor descaro mediático y ante la mirada indiferente de los que consideramos nuestros líderes.

 

Y mientras esto sucede en mi comunidad, aquí en Estados Unidos, los judíos siguen festejando y llamando por sus nombres originales todas sus fiestas religiosas, sociales y culturales, como: Hanuka, Yon Kipur, Rosh Hashaná, Passover, Sucot, Shavat, y otras tantas. Nunca se refieren a una de ellas, ni aceptan que se las considere como ordinarios holidays o días de fiesta.

 

Lo mismo sucede con los muslims, islamitas o musulmanes, ellos celebran con gran fervor sus fiestas religiosas: Muharra, Laylat al-Qadr, Eid ul-fitrul-fitr, Id al-Adha, al igual que el ayuno de Ramadán. Pero los cristianos, nos hemos dejado acorralar y ya nuestros descendientes empiezan a creer que tanto Navidad, como Semana Santa, son dos simples períodos de vacaciones y descanso, y hasta de libertinaje.

 

A pesar de que no soy un cristiano de avanzada, que no asisto a la iglesia de manera regular, y que lo mismo me da oír un sermón cristiano, judío, musulmán o hindú -me basta con que sea de contenido humanista- no importa en qué idioma se pronuncie, siempre responderé con fe y sinceridad, Merry Christmas, Gozhqq Kesmish, Buon Natale, Gajan Kristnaskon, Joyeux Noel, Frohliche Weihnachten, Bon Nadal, Bon Pasco, E Ky Odum, en fin, Feliz Navidad.

 

¡Vivimos, seguiremos disparando!

jueves, 25 de noviembre de 2021

Lo de “El Pachá” sobre Sammy Sosa es preocupante

POR ROLANDO ROBLES 

 

Hay quienes piensan que El Pachá es un simple personaje interpretado por Frederick Martínez; y puede que tengan razón. El que compara el comportamiento público del joven comunicador fuera de cámaras y los constantes desafíos al comedimiento y la lógica que hace El Pachá, concluye que hay un evidente desdoble de la personalidad evidenciado por ambos sujetos.

 

De hablar pausado y sin estruendos, Frederick ha sido capaz de mantener -dentro de los predios del “sentido común”- las escasas y muy breves conversaciones que hemos sostenido durante los últimos veinte años. El conocido diseñador gráfico, Fremio López, hoy de retirada y residiendo en Santiago, RD, nospresentó, a comienzos de siglo, en su antiguo negocio denominado Sephia Printing, en Uptown Manhattan.

 

Conversamos, como ya les dije, durante unos minutos y nunca pude disimular con éxito  la sorpresa y asombro que me causaba ese muchacho a quien yo suponía era poco menos que un “perfecto loco de atar”, si me guiaba por los pronunciamientos que hasta el momento había escuchado de él.

 

El caso es que desde ese momento comprendí que Frederick simplemente “actuaba” al ponerse el traje de El Pachá. Claro, eso no significó nunca, que yo apoyara las salidas, por lo general sensacionalistas y descontroladas, estrambóticas y muy ruidosas, que en ocasiones llegan a ser ofensivas y hasta insolentes, a las que nos tiene acostumbrado el personaje en cuestión.

 

La nota edulcorante de esta absurda, pero rentable farsa que representa El Pachá, lo constituye el hecho de que Frederick Martínez siempre está envuelto en alguna labor altruista y de contenido humanista. Miles de personas han encontrado solución a sus problemasmás apremiantes, al influjo de la creatividad de este extrovertido genio del desparpajo.

 

Pero no todo es espontaneidad y aparente logorrea en el show que monta El Pachá, a veces se percibe la “intención dirigida”; el aliento de un mensaje de alguien que quiere difundir alguna idea inconfesable a través de este “loco manso”, que entre otras luces, tiene el encanto de siempre ser perdonado por los dominicanos, no importa las sandeces que predique.

 

Sin embargo, en esta oportunidad, quiero llamar la atención de los lectores sobre otro aparente caso de “locuacidad desbordante” de nuestro comediante. Pero, cuidado, esta vez el chistecito de El Pachá no es tan inofensivo como suelen ser sus cotidianos y sorpresivos “destapes”. En esta ocasión, él actúa como vocero -no sabemos si pagado- de un sector que está muy preocupado por el rumbo que toman las investigaciones del Ministerio Público en este Gobierno del Cambio.

 

Hará cuestión de un par de semanas, en el programa sabatino “Pégate y Gana” con El Pachá, en la sección “Así Piensa Frederick Martínez, El Pachá”, el productor hizo lo que se puede entender como una defensa del pelotero Sammy Sosa que, está siendo investigado por presuntos vínculos con imputados que han sido acusados de algunos delitos graves relacionados con la denominada “Operación Anti-Pulpo”, un entramado de desfalco al Estado y lavado de dinero, cuyo acusado principal es Alexis Medina.

 

Pero El Pachá no defiende a Sosa porque crea que sea absolutamente inocente sino, porque considera que la exestrella del beisbol está “por encima del bien y del mal” y que al país no le conviene enjuiciar a una “gloria nacional” porque se perdería hasta el orgullo nacional si resultara acusado formalmente. Este razonamiento, tan avieso como podría ser no intervenir a un paciente grave por temor a que se muera, se esgrime en una época en que el país entero demanda transparencia en el manejo del Estado.

 

Por lo singular del momento es que creo, que la defensa de El Pachá a Sammy Sosa no es tan “espontanea” como debiéramos suponer sino mas bien, muy “bien motivada” y quién sabe si “por encargo”. Personalmente espero que Sosa, mas allá de lo infausto de su deseo de cambiar el color de su piel, pueda demostrar que no tiene nada que ver con la trama criminal. Es que de verdad, duele ver caer un ídolo, aunque ya él lo haya intentado por sí mismo, renegando de su linaje.

 

Hasta este punto, el asunto de Sosa es puramente personal y nada podemos hacer, ni tampoco tenemos derecho a hacer, si él cree que la realidad de su origen étnico es un lastre para su personalidad y que por ello no siente orgullo por sus antecesores; pero, de ahí a verlo tras las rejas, hay un gran trecho y resultaría tan conmovedor como desastroso. Aunque, puede que El Pachá tenga algo de razón y si el estelar jonronero resultara culpable, nos “joderíamos todos”, pero, solamente por la vergüenza, y de manera temporal.

 

Cuando Frederick Martínez cumpla su promesa de meterse un tiro en la cabeza si lo peor sucediera con Sosa, recuperaríamos el balance emocional, compensando una gran pena-la culpabilidad de Sosa- con el júbilo causado por la salida definitiva de los escenarios de El Pachá. Una sería de cal y la otra de arena, como piensa la gente.

 

Mientras tanto, perdónenme el humor negro y el cierre tan informal; pero, pidámosle a Luis Abinader que no haga caso del pedido de El Pachá, su compromiso es con el país entero; y su meta, reducir al mínimo la corrupción y eliminar la impunidad, al menos en su primer período. Mientras, el Ministerio Público debe ser aún más independiente.

 

¡Vivimos, seguiremos disparando!

 

 

 

domingo, 7 de noviembre de 2021

¿Estará de vuelta Donald Trump?

POR ROLANDO ROBLES       

 

Bueno, a simple vista parece una pregunta extemporánea, porque faltan dos años para la contienda de noviembre 2023 y en el ínterin, hay una competencia electoral previa que ha de marcar el punto de inflexión en la carrera por ocupar el siempre ansiado despacho oval de la Casa Blanca.

 

En efecto las elecciones de “medio tiempo” del próximo noviembre 8, decretarán -a la luz de sus resultados- si los deseos del polémico expresidente republicano tienen algún asidero, o si por el contrario, son fruto de las alucinaciones mentales que sus enemigos políticos le atribuyen. Aunque, es justo decir que, a su probable contrincante Joe Biden, no lo tratan con mejor suerte cuando lo relacionan con el infalible calendario.

 

El proceso de otoño del año que viene-que es como una prueba-dará respuesta a una duda que preocupa a demócratas y republicanos por igual y que se plantea en términos de simple desafío: “si los republicanos ganan el control del Senado y de la Cámara de Representantes, Trump se arriesgaría a una nueva postulación”. Claro, que se postule no significa que ganará la contienda presidencial, pero, vista la precariedad de los demócratas para presentar un candidato más o menos sólido, el dilema me parece cuando menos, interesante.

 

La mejor carta demócrata -por el momento- parece ser el presidente Biden; pero, antes hay que responder algunas interrogantes: a) ¿cómo saldrá de esta crisis económica, de salud y de credibilidad que vive Estados Unidos? b) ¿cuál será el balance final de este enfrentamiento con China y cuánto aportará su administración? c)¿qué tanto respetará su partido la norma de no torpedear la nominación por segunda vez de un presidente? y d) ¿cómo estará su salud a los 81 años que tendrá en noviembre de 2023, al tiempo  de reelegirse?

 

Pudiera haber otras incógnitas pero, no son del ámbito de este artículo; por lo que, me referiré a los pormenores de carácter público y definitivamente políticos, de un partido que probablemente está en su momento más crítico de los últimos cien años. Como por ejemplo, lo que acaba de ocurrir en las elecciones locales de Nueva York. Una miradita superficial a los resultados, me deja una duda muy preocupante respecto al futuro de los dos grandes partidos del sistema.

 

La relación de militancias entre demócratas y republicanos en Nueva York siempre fue de seis a siete “asnos” azules por cada “elefante” rojo; hasta la llegada al poder de Donald Trump, quien logró reducir esa proporción a cuatro o cinco demócratas por cada republicano. Aunque las elecciones no siempre evidenciaron tal relación, el hecho se aceptaba como cierto.

 

En las pasadas elecciones del 2 de noviembre, y siempre leyendo los datos hechos públicos por el Board of Elections of NYC, el candidato ganador de la alcaldía, Eric Adams (D) sacó 676,481 votos (66.14%) y Curtis Sliwa (R) logró 293,127 (28.66%) Estos resultados se obtienen con cerca del 98% de los scanners tabulados.

 

Si se hace una lectura de los votos en función de su orientación (conservadores y liberales) Eric Adams habría logrado 69% y Curtis Sliwa 30%.

 

Ello significa que por cada voto de los republicanos o conservadores, representados por Curtis Sliwa, los demócratas o liberales, representados por Eric Adams lograron 2.3 votos; algo muy lejano del cinco a uno que dejó Trump y más distante aún del seis o siete a uno que se asume tradicionalmente.

 

Estos resultados llevan a un nuevo escenario electoral en la ciudad de Nueva York y quién sabe en cuántas ciudades más del país. Pero, debemos tener presenteciertos detalles que pudieron afectar dichos resultados en un sentido u otro. Se puede afirmar que el voto de las minorías se sintió robustoaunque, no así el de la población “blanca” que, por los motivos que fueren, lució un tanto ausente. Claro, para establecer como reales esta lectura, hay que esperar a que el Elections Board publique los sufragios emitidos por distrito electoral.

 

También se puede alegar que la calidad del candidato republicano -considerado como seguro perdedor por algunos analistas- le quitó interés a la contienda pero, de cualquier manera, los hechos son evidentes: los republicanos han avanzado en Nueva York y si hacen el esfuerzo de revitalizar su partido, presentando candidatos jóvenes y con un buen nivel de compromiso ciudadano, pudieran cerrar la brecha y sepultar el viejo tabú de que siete de cada ocho newyorkers son demócratas.

 

Creo haber explicado mis preocupaciones y recelos políticos con suficiente racionalidad y documentación; y creo también que no muestro ningún atisbo de parcialidad mas allá de lo que se considera razonamiento objetivo. Pero, mi enfoque solamente se sustenta en los resultados de las elecciones en la ciudad de Nueva York, ni siquiera se conecta con la situación del Partido Demócrata en New York State y lo que pudiera suceder en su capital, Albany.

 

Si cambiamos el lente regular por un “gran angular”, la fotografía mostrará el apretado desenlace de la Gobernación en Trenton NJ y la derrota del jefe del Senado estatal, el demócrata Steve Sweeney, por un desconocido conductor de camión de repartos que se gastó tan sólo un puñado de dólares en toda la campaña y que responde al nombre de Edward Durr, republicano.

 

Pero si miramos un tanto hacia el Sur, hasta el Commonwealth de Virginia, hallaremos una derrota demócrata aún más significativa que la del poderoso senador Sweeney en NJ. El candidato de Biden, el gobernador Terry McAuliffe, fue vencido por otro novato apoyado por Donald Trump, Glenn Youngkin.

 

Yo no sé qué tan animado se siente Trump con estos resultados, ni tampoco si logrará su acariciado sueño de volver a montarse en “La Bestia” pero, estoy muy seguro de que ya ha descorchado mas de una botella de champán.

 

 

¡Vivimos, seguiremos disparando!

 

martes, 2 de noviembre de 2021

El “honorable congreso” que nos gastamos


 

POR ROLANDO ROBLES       

 

Este ha sido un secreto a voces que ha llegado hasta los oídos de cada dominicano vivo. En todos los rincones del país se registró la opinión generalizada de que: “si hay dos instituciones desacreditadas en Quisqueya, ellas son el Congreso y la Policía Nacional”. Puede que haya algo de exageración en el juicio y bastante de politiquería e intriga; pero, los hechos han demostrado que no estamos tan lejos de la realidad.

 

Y ésto es muy lamentable porque tanto el primero, como la segunda, son organismos vitales para la sociedad. Si cualquiera de ellos fallare en sus funciones, el caos emerge y se instaura como la “regla del juego”. Si el Congreso no es capaz de hacer las leyes y fiscalizar las acciones del Gobierno en representación del pueblo, tal y como especifica la Constitución vigente, no hay posibilidad alguna de que podamos sobrevivir como un estado independiente y progresista.

 

Sobre la Policía Nacional, aun tenemos posibilidad de reencauzarla cuando finalmente se hagan las reformas propuestas. Pero, lo del Congreso, eso sí que es preocupante, dado el nivel de autonomía que tiene el “primer poder” del Estado, lo cual no sucede con la Policía.

 

Por el momento, concentremos la atención en la cámara alta del Congreso y veamos qué tantos desaciertos hay en su accionar y cuánto peligro pudiera encerrarse en esa acción revanchista que tomaron cuando la sociedad protestó por los privilegios que ellos mismos se han asignado.

 

En este mismo periódico, en la edición de noviembre 2 del corriente, el empresario Franklin Báez Brugal hace una brillante exposición, a manera de crítica, de lo que él en persona identifica como: “La rabieta de los senadores”. Es un artículo que todos los ciudadanos deben leer y dejar sus comentarios, para testimoniar su apoyo o rechazo a lo que plantea don Franklin con tanta claridad.

 

Yo, por mi parte, prefiero abordar el asunto desde otro ángulo y presentar una arista un tanto más comprometedora. Me baso en el escenario que de seguro se presentará si los senadores insisten en eliminar todas las exenciones fiscales, aunque sabemos que algunas de ellas son incentivos para la producción y no vulgares privilegios como las exoneraciones de automóviles de lujo, que los congresistas venden a terceros, violando las leyes que las justifican.

 

Aquí lo que se ve es una virtual confrontación entre una parte del Congreso (compuesta por la mayoría de los senadores y ciertos diputados) por un lado, y por el otro, el poder ejecutivo, los restantes congresistas y el partido de gobierno. En este ambiente sin sentido político para un gobierno en su primer período, es muy fácil que se produzca un boicot al presidente Luis Abinader, quesería de consecuencias catastróficas para el Partido Revolucionario Moderno y el pueblo en general.

 

Alguien dirá que mi razonar resulta muy trágico pero, con una oposición acorralada por la justicia, desesperada por volver al poder y “capaz de todo”, haciéndole el juego a un congreso repleto de aprendices de la política, “tontos útiles” que no advierten el peligro que puede generar su aventura, creo que hasta conservadora podrían resultar mis presunciones.

 

Sin embargo, y a pesar de lo preocupante que me parece la situación, veo luz al final del túnel. Estoy convencido de que si el presidente Abinader se emplea a fondo, logrará apaciguar este conato de incendio. Porque si bien es cierto que estamos en presencia de muchachos jugando con fósforos en presencia de gasolina, no es menos cierto que no son locos ni mucho menos suicidas, aunque sí muy oportunistas.

 

Cuando el partido perciba que ese juego irresponsable e insensato, que hace peligrar la permanencia en el poder y por tanto, afecta los intereses de las mayorías, obligará a buscar respuestas mas contundentes para enfrentar la conspiración. En ese preciso momento concluyen las carreras políticas de los protagonistas y tendremos en el 2024 un congreso totalmente renovado.

 

De nuevo, debo repetir: la bola está en la cancha del comandante en jefe y sólo él tiene prestigio y autoridad para hacer entrar en razón a los descarriados.

 

Este gobierno ha sentado las bases éticas para mantenerse en el poder y hacer las transformaciones que demanda la sociedad que votó por su programa; y le dio el mandato para adecentar el país, eliminando la corrupción y la insolente impunidad.

 

¡Presidente, disponga los correctivos y evite que la cizaña ocupe el conuco entero!

 

 

 

¡Vivimos, seguiremos disparando!

sábado, 23 de octubre de 2021

“Nunca le agarres la cadena al perro”

POR ROLANDO ROBLES    

 

La expresión, desconocida para mí hasta el momento, se la escuché a mi “mecánico de cabecera”, Juan Méndez, mejor conocido como “Travolta”; y al pedirle una explicación sobre su significado, me dijo más o menos lo siguiente: “Jabalí, cuando un perro está encadenado, sólo te puede morder si te acercas a una distancia menor al largo de la cadena que lo sujeta; y cuando tú le agarras la cadena, te pones al alcance de sus dientes”. Una muy simple y contundente conclusión.

 

A mí me parece de buen sentido, analizar las expectativas de las reformas, tanto fiscal como policial, a la luz de este razonamiento que nos regalara mi mecánico Travolta. Yo sé que puede resultar un tanto atípico explicar situaciones nacionales a partir de lo que pueda hacer o no hacer un perro, pero también entiendo que al ser “el mejor amigo del hombre”, su figura puede encajar como guardián de la cosa pública, aunque solamente sea de forma figurada; además de lo atemorizante de sus fauces, que sugieren el tan soñado “régimen de consecuencias”, que no acaba de asomarse aún.

 

Digamos que, en la propuesta y velada reforma fiscal, cuyo borrador se filtró al público, hay cosas que nunca se deben hacer, a menos que, se busque agarrar la cadena del perro, con sus consecuencias. Sin embargo, hay algunas que sí le agradarán y otras que él (el perro) entiende, por asunto de instinto, que es obligatorio hacerlas, aunque les molesten.Como se puede notar, nuestro perro puede ser bastante comprensivo, algo que la oposición política no contempla y apuesta a presagiar la desgracia.

 

Con ese menú de opciones, identifiquemos las propuestas “desveladas” -no sabemos exactamente por quién, pero sospechamos- y pensemos de manera individual si serán similares a las de 1984 que causaron que “el perro nos mordiera por haberle agarrado la cadena”. Pero además, incluyamos nuestras recomendaciones particulares, veamos:

 

Escuchar con cuidado las opiniones y críticas de los antiguos funcionarios; ellas dicen a qué les temen, lo que no pudieron hacer y lo que no quisieron hacer.

Antes de establecer más impuestos, sería saludable que se proponga una rebaja de sueldos a los empleados que ganan sobre RD$250,000 de un 25% a un 35%. Esto no alcanza para bajar la nómina sustancialmente, pues son menos del 0.5% de los empleados estatales pero, si tranquilizará a los sectores populares, por su justeza.

 

Las exenciones fiscales hay que revisarlas todas (allí se pierden unos RD$200,000 millones al año) y reducir la de los legisladores a un vehículo de no mas de $35,000 y una vez por período de 4 años.

 

Buscar apoyo técnico internacional para reducir la evasión de impuestos.

 

Al ampliar la base de aplicación del ITEBIS, no se deben incluir productos de la canasta familiar que sean de origen criollo.

 

No les aumente los impuestos a los trabajadores informales del quintil mas bajo sin asegurarse que se le facilitará acceso pleno a los programas de compensación ya existentes.

 

Instrumentar lo que dice el presidenteLuis Abinader: “Un pacto fiscal no significa necesariamente aumento de impuestos y si es obligatorio, los que tienen que cargar con el incremento son los que más pueden”

 

La reforma tiene que mejorar la calidad del gasto público más de lo que ya se ha hecho y equilibrar las finanzas gubernamentales.

 

Mucho cuidado con seguir el populismo de la oposición de: bajar los impuestos y aumentar el gasto del gobierno.

 

Para salir del subdesarrollo, hay que plantearse una inversión social superior al 3% del PIB a que estamos acostumbrados y mantenerlo por lo menos cinco años.

 

La reforma fiscal debe establecer una presión tributaria cercana al promedio de Latinoamérica, de alrededor de 20%.

 

Algunas áreas donde creemos se podría gravar la tributación regular serían: los sorteos de lotería y demás juegos donde se apueste de forma legal, de manera transitoriala renta de los que ganan sobre RD$ 75,000 al mes y escalonar la tasa hasta los que ganan sobre RD$ 800,000; el patrimonio personal y corporativo, uso de bienes y las licencias de operación, los espectáculos artísticos, transferencia de ciertos bienes y servicios, las importaciones y el consumo selectivo, entre otras.

 

Eliminar el anticipo de las “mipymes” y empresas personales de similares niveles de beneficios. Y por último,

 

No olvidar que estas medidas no pueden ser eternas y hay que revisarlas tan pronto se alivie la presente crisis.

 

En general, esta reforma debe ser socializada hasta lograr un afinamiento extremo, que sirva de garantía al momento de llevarla al seno del Congreso para su aprobación. Sin embargo, el gobierno debe prever que los dos partidos de oposición peledeístas se van a resistir hasta el final, porque su estrategia es evitar que Luis Abinader cumpla con sus promesas electorales y de paso, dificultar su reelección.

 

Pero, esa uniformidad de criterio público de hoy no es tan sólida en el plano interior de los partidos y legisladores que nominalmente conforman sus plantillas. Personalmente, pienso que los votos necesarios para la aprobación de una reforma fiscal balanceada e integral, estarán siempre disponibles. Lo que importa es que el gobierno y su partido actúen en función de ese objetivo.

 

Ya para terminar, sólo me queda aclarar que esta metáfora tan sencilla y lesionadora de: nunca agarrarle la cadena al perro, salió -hasta donde yo sé- de la mente de un hombre del pueblo trabajador, nacido y criado en el barrio Las Cañitas, Santo Domingo; y nos sirve para advertir al gobierno y su partido de los peligros que encierra la torpeza política, cuando se aplica desde el poder.

 

Para muestra de mis temores, y de Travolta también, un simple botón: fíjense que en un solo de los partidos de oposición, se ha concentrado casi la totalidad de los generales que quedan vivos, como reliquias que presagian la vuelta de los amargos tiempos ya idos. Tratar de retornar al pasado, nunca puede ser una apuesta para construir el futuro.

 

Se nos quedó la Reforma Policial, pero, de eso hablaremos más lueguito.

 

 

¡Vivimos, seguiremos disparando!

 

domingo, 26 de septiembre de 2021

La historia contada en sólo 13 minutos

POR ROLANDO ROBLES      

 


Justamente eso, poco menos de trece minutos, necesitó el Presidente dominicano para decirle al mundo la situación actual de nuestro país y lo hizo con tanto rigor y disciplina, que nos pareció como si Luis Abinader ha vivido desde siempre en las estructuras del Estado dominicano. No hay dudas, por la calidad y contundencia de ese corto -aunque muy sustancioso y valiente discurso- podemos concluir que estamos ante un auténtico Hombre de Estado.

 

Pero permítanme analizar la pieza oratoria del Presidente dominicano, con la misma disciplina y método que he utilizado con otros políticos criollos. Examinemos párrafo por párrafo lo que dijo el Ejecutivo nuestro en ese importantísimo cónclave que es la LXXVI Asamblea General de las Naciones Unidas.

 

Su entrada fue muy convencional; la que corresponde a un país pequeño y en vías de desarrollo, que llega a este foro con la intención clara de dar a conocer sus limitaciones y su posición ante los principales problemas del mundo actual. No intenta impresionar con ese lenguaje ampuloso y florido, tan propio de los que se creen “ungidos”. Luis Abinader fue directo al grano.

 

En los primeros párrafos el Presidente describe la razón de su comparecencia y resalta el espíritu de la Carta Constitutiva de la ONU, que es: “la unidad de todos los países miembros, como base para enfrentar juntos los problemas globales”. A seguidas señala las dificultades que aquejan al mundo de manera inmediata: el COVID-19, el Cambio Climático, la Revolución Tecnológica y el nuevo enfoque sobre el Estado de Bienestar General a que aspiramos.

 

Mas adelante, explica con las palabras exactas, las vicisitudes que soportamos con la pandemiay el optimismo con que siempreenfrentamos las adversidades. Con orgullo patrio dio a conocer las estadísticas logradas con la vacunación masiva de la población y la disposición de donar solidariamente una importante cantidad de dichos fármacos a países vecinos.

 

Con humildad y también energía, llamó la atención de las naciones grandes a invertir en las mas pequeñas, pero, sin presentarnos como pordioseroso pedigüeños, que ha sido la estrategia diplomática habitual de nuestros vecinos más cercanos, aunque, el Presidente jamáslo señaló,a lo largo de su brillante alocución.

 

Expuso con valentía la necesidad de buscar nuevas formas de acceso a los mercados financieros, a fin de salir de la crisis económica provocada, pero, que al mismo tiempo no obligue los países de bajos ingresos a un endeudamiento galopante e insostenible que de seguro, provocará perturbaciones sociales de dimensionesmás catastróficos que los daños materiales causados por la propia epidemia de salud.

 

En este enfoque sobre elasunto del financiamiento para el desarrollo de los países pobres, Abinader resaltó el hecho de que la deuda externa generada en la mayoría de estos paísesactúa, almismo tiempo, como una especie de retranca, que los acogota y obliga a traspasar la presión económica a lospueblos, connuevas y odiosas reformas fiscales. Este hecho colateral es lo que nos conmina a buscar soluciones novedosas y urgentes, enfatizó el Ejecutivo.

 

Todavía en el capítulo del financiamiento global, nuestro Presidente evidenció la gran injusticia que se comete en el marco operativo del Fondo Monetario Internacional que, con el objetivo de mejorar la liquidez monetaria, su Junta de Gobernadores dispuso de millonarias asignaciones para todos sus países miembros.

 

Sin embargo, la mayoría de dichos fondos se quedaron en manos de los países más desarrollados, que son a su vez, los que menos lo necesitan. Para corregir el entuerto, Abinader propone y recomienda, destinar tales asignaciones a los países de medianos y bajos ingresos que, en justicia, son los que necesitan disponer de tales ingresos.

 

Ya en la parte media de su discurso, el Presidente dominicano reiteró el compromiso del país con el sistema democrático, señalando su reciente convocatoria al diálogo a las fuerzas vivas de la nación, en búsqueda de soluciones consensuadas para los problemas nacionales de mayor trascendencia e interés. De igual manera se refirió a la preservación de los derechos humanos, uno de los pilares que sustentan la existencia de las Naciones Unidas.

 

Pero talvez, lo mas significativo de su discurso fue su decisión de conducir el país por los senderos de la transparencia total en el ejercicio gubernamental, una senda que ya casi habíamos olvidado usar. Esa solida determinación de forjar una justicia funcional y moderna me complace de forma personal, porque no lo hace en la búsqueda del poder -como hasta el día de hoy lo han hecho sus antecesores- sino, en el ejercicio de éste y ante los ojos del mundo que se reunió en esa Asamblea General.

 

Un Ministerio Público independiente y perseguidor del delito, en cualquier modalidad o circunstancia, junto a una Policía Nacional renovada y diligente, son las dos armas que en primera instanciaconducirán el tren de la justicia, para preservar la seguridad plena de la ciudadanía y los bienes del Estado. Mas luego, esperamos, los tribunales habrán de terminar ese proceso de vuelta al decoro, al reinado inmaculado de la justicia.

 

Ese fue el mensaje que Luis Abinader dio ante ese foro internacional: Garantizar un alto rotundo y definitivo a la corrupción y la desaparición total de la impunidad, esa es la promesa hecha por nuestro Presidente ante las naciones del mundo.

 

Refiriéndose al denominado Cambio Climático, el Ejecutivo nacional demandó el apoyo mundial para detener la destrucción del planeta y preservar los recursos naturales, pero, precisó que nosotros, un estado pequeño, que ocupa parte de una isla también pequeña, no somos los responsables del CO2 generado y que está destruyendo nuestro medio ambiente; por tanto, corresponde a las grandes naciones culpables, cubrir los gastos para reparar los males creados.

 

Ya en el tramo final de su comparecencia ante la ONU, nuestro Presidente se refirió al vecino pueblo de Haití de manera muy precisa, con solidaridad y compasión por las desgracias que lo han abrumado desde siempre. Sin embargo, yo sólo quiero llamar la atención sobre dos hechos en particular, relacionados con nuestros eternos vecinos.

 

Primero, ya el presidente Abinader lo ha dicho en otros escenarios: “yo nunca me cansaré de ayudar a Haití”, una declaración que no deja dudas del sentimiento de los dominicanos hacia los hermanos haitianos, y

 

Segundo,en su reciente discurso ante la ONU el Presidente fue muy enérgico:“pero también les reitero que no hay, nihabrá jamás una solución dominicana a la crisis de Haití”, y este es también el sentimiento de todos los dominicanos.

 

¡Vivimos, seguiremos disparando!

 

 

 

martes, 21 de septiembre de 2021

Dr. Rafael Antonio Lantigua y Ciriaco


 

POR ROLANDO ROBLES     

 

El pasado 17 de septiembre cumplió años el amigo Rafael Lantigua y a pesar de que no lo llamé, tampoco pasé por alto tan magna efeméride. Pero, acepto que no pude celebrarlo en grande, como se estila cuando un amigo se reencuentra con su fecha de nacimiento. Pretendiendo salvar mi yerro -que no es memorial- quiero presentarles lo que escribí sobre él, hace ya un tiempecito y parece que tuviera razón el Zorzal Criollo, el Morocho del Abasto, cuando sostenía que: “Veinte años no son nada”, porque sigo pensando igual sobre Rafi.

 

Septiembre 17, 2004. Nueva York

 

Al Dr. Rafael (Rafi) Lantigua lo conocí en el año de 1957. Ambos asistíamos cada viernes, religiosamente, a visitar a ese personaje tan querido y siempre gratamente recordado que respondía al sonoro nombre de Sión. Más luego nos juntamos en la universidad y a principios de los años 70 nos separamos de nuevo, cuando él se adentró en sus estudios de medicina y yo en la ingeniería.

 

Al emigrar a Nueva York, por los años 80, me reencuentro con el viejo amigo, solidario y jovial, contradictorio y apasionado y, sobre todo, meticuloso fanático del perfeccionismo, de las cosas “bien hechas”.

 

De mis agradecimientos personales, ya he dado testimonio público y me imagino que igual lo han hecho miles de dominicanos que requirieron y/o lograron su ayuda, ya sea en el plano personal, profesional o político. Algunos, unos pocos, manifiestan su discrepancia con el doctor Lantigua, basándola en lo que ellos llaman “insensibilidad” del médico que, para muchos otros, es un “dechado de virtudes”. Yo me conformo sabiendo que las excepciones tan sólo confirman las reglas.

 

Como compañeros de partido que fuimos, nos enfrentamos en bandos en pugna en más de una ocasión. Pero he tenido que reconocer que su capacidad de maniobra y temple personal, lo hacen “un componente necesario” para ese PRD de grupos y facciones, que peor andaría sin su presencia.

 

Hoy, en su fecha de nacimiento, mi deseo es rendir culto a esa relación primaria que se conoce como amistad, de la que no me arrepiento y desde esta tribuna particular mía, hoy, quiero proclamar que su afán de superación personal debe ser paradigma para nuestros jóvenes valores.

 

De hecho, ya la historia lo registra como el primer hispano contratado como profesor por el Departamento de Medicina de la prestigiosa Universidad de Columbia.

 

Cada milímetro de espacio que ocupa Rafi Lantigua, se lo ha ganado a fuerza de perseverancia, dedicación y empeño propio.

 

Y aun en este mundo de diatribas, perfidia y enemigos gratuitos, hay que admitir que el dedo acusador de los mediocres no ha podido apuntar hacia él, como blanco de deshonestidad.

 

Y eso, la honradez de un hombre humilde y trabajador, que se abre camino en tierras extrañas, también me llena de orgullo y satisfacción.

 

No en balde el doctor Peña Gómez lo atrajo a su entorno y le confió su salud y representación en esta gran ciudad.

 

En este aniversario de su llegada al mundo, los que le queremos y respetamos, reiteramos nuestra promesa de respaldo pleno, cuando decida enfrentar el gran reto. Sus aspiraciones son las nuestras y sabemos que el país necesita hombres como él al mando.

 

Para finalizar, quiero hacerles una confidencia: Rafi Lantigua es uno de los hombres más disciplinados y exigentes consigo mismo que yo he conocido; pero al mismo tiempo, es una de las “Grandes Cucharas” del alto Manhattan. De una sentada, en el restaurante de Moncho (Galicia 2); engulló un churrasco gigante, un plato de arroz con habichuelas, una ensalada grande, dos pedazos de yuca, dos servicios de pan con ajo, tres cervezas, dos postres y un “cortadito” para cerrar. La verdad es para decirla.

 

¡Larga vida amigo Rafi Lantigua!

 

¡Gran Zaramagullón del PRD!

 

¡Vivimos, seguiremos disparando!