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martes, 16 de junio de 2026

Esa lágrima en la mejilla de Norisbel no es solo suya

Por Roberto Fulcar

 

SANTO DOMINGO, R. D.- Esa lágrima en la mejilla de Norisbel no es solo suya. Es la lágrima de una República Dominicana herida por cada mujer asesinada, por cada familia destrozada y por cada vida apagada demasiado pronto.

 

Nos recuerda que detrás de cada cifra hay un rostro, un nombre, una historia y un dolor que nunca debió existir.

 

No podemos acostumbrarnos. No podemos mirar hacia otro lado. No podemos detenernos.

 

Quiera Dios que llegue el día en que ninguna mujer tenga que morir por violencia, Norisbel no tenga que derramar más lágrimas, sus colegas no tengan que domar su pena y nosotros no tengamos que compartir más videos como este.

 

Hasta que alcancemos ese día, no hay de otra que seguir haciendo humildemente nuestra parte.

 

Porque amar también es respetar.

Porque amar también es soltar.

 

 

lunes, 18 de mayo de 2026

La violencia contra la mujer: el dolor silencioso que todavía avergüenza al mundo

Por Roberto Fulcar

 

A la memoria de Esmeralda Moronta de los Santos:  Madre, emprendedora y repostera, asesinada en Alma Rosa I, Santo Domingo Este, República Dominicana, el 13 de mayo de 2026. Que su historia nos quite el sueño y nos impida seguir mirando hacia los lados, especialmente a los hombres, los verdaderos.

 

Hay violencias que dejan marcas visibles y otras que destruyen lentamente por dentro. La violencia contra la mujer pertenece a ambos tipos. Tiene el rostro del golpe, pero también el del miedo constante, la humillación cotidiana, el silencio impuesto y la vida vivida bajo amenaza. Aunque el mundo ha avanzado en derechos, leyes y discursos de igualdad, millones de mujeres siguen despertando cada día con temor dentro de sus propios hogares, en sus lugares de trabajo o incluso en las calles por las que deberían caminar con libertad.

 

Hablar de violencia contra la mujer no es más que hablar solo de estadísticas. Es hablar de madres que viven aterradas frente a sus hijos, de niñas que crecen creyendo que el maltrato es normal, de jóvenes que son perseguidas, acosadas o asesinadas por el simple hecho de ser mujeres. Es una tragedia humana que atraviesa culturas, clases sociales y fronteras.

 

La Organización Mundial de la Salud define la violencia contra la mujer como cualquier acto que provoque daño físico, sexual o psicológico por razones de género. Detrás de esa definición técnica existe una realidad profundamente dolorosa. Esa violencia se expresa en golpes y agresiones; la sexual, en abusos y violaciones; la psicológica, en amenazas, manipulación, control y humillaciones que destruyen la autoestima. También existe la violencia económica, cuando una mujer depende totalmente de quien la maltrata porque le impiden trabajar o manejar sus recursos. Y en estos tiempos modernos ha surgido otra forma cruel de agresión: la violencia digital, que persigue, expone y acosa a través de las redes sociales.

 

Las cifras estremecen. La OMS informó recientemente que una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física o sexual a lo largo de su vida. Pensar en esa cifra es imaginar millones de historias atravesadas por el miedo, la impotencia y el sufrimiento. Son mujeres que muchas veces callan porque sienten vergüenza, porque no tienen a dónde ir o porque temen que  les crean.

 

Más desgarrador resulta el drama de los feminicidios. ONU Mujeres y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito revelaron que cerca de 85,000 mujeres y niñas fueron asesinadas en 2023, y que la mayoría murió a manos de parejas o familiares. Es decir, el lugar llamado a ofrecer protección termina convirtiéndose, para muchas, en el escenario de la muerte. El informe advierte algo estremecedor: una mujer es asesinada cada diez minutos por alguien cercano.

 

América Latina y el Caribe siguen siendo regiones particularmente golpeadas por esta realidad. La CEPAL advirtió en 2024 que al menos 11 mujeres son asesinadas diariamente por razones de género en la región. Detrás de cada dato hay nombres, sueños interrumpidos y familias destruidas para siempre.

 

República Dominicana tampoco ha podido escapar de esta herida social. Aunque existen avances legales e institucionales, los feminicidios y la violencia intrafamiliar siguen dejando dolor, indignación y miedo. Con demasiada frecuencia aparecen noticias de mujeres que denunciaron varias veces antes de ser asesinadas. Y entonces surge una pregunta incómoda, pero inevitable: ¿qué es lo que estamos haciendo mal como sociedad?

 

La violencia contra la mujer no nace de un momento de ira aislado. Tiene profundas raíces en una cultura que durante siglos inculcó a muchos hombres que amar era poseer, controlar y dominar. Todavía sobreviven expresiones machistas disfrazadas de costumbre: los celos vistos como prueba de amor, el control sobre la ropa o las amistades, la idea de que la mujer debe soportarlo todo “por la familia”. Muchas veces la violencia comienza con palabras y termina en tragedia.

 

También influye la dependencia económica. Muchas mujeres permanecen atrapadas en relaciones destructivas porque no tienen independencia financiera o porque temen no poder sostener a sus hijos. A eso se suma la indiferencia social, el miedo a denunciar y, en ocasiones, la lentitud de sistemas judiciales que llegan demasiado tarde.

 

Las consecuencias son devastadoras. Una mujer maltratada no solo carga heridas físicas; también pierde tranquilidad, seguridad y confianza en sí misma. Muchas viven con ansiedad, depresión o estrés permanente. Los hijos que crecen en ambientes violentos también quedan marcados emocionalmente y, en muchos casos, repiten esos patrones en la adultez. Por eso, la violencia contra la mujer no destruye únicamente a las víctimas directas: termina deteriorando el tejido entero de la sociedad.

 

Combatir este problema exige mucho más que discursos de ocasión después de cada tragedia. Se necesita educación, prevención, justicia efectiva y una transformación cultural profunda. La familia, la escuela, los medios de comunicación, las iglesias y el Estado tienen una responsabilidad compartida: enseñar que el respeto no es negociable y que ninguna forma de violencia puede justificarse.

 

La violencia contra la mujer no puede seguir siendo vista como un asunto privado. Es un problema humano, moral y social que nos involucra a todos. Una sociedad que obliga a sus mujeres a vivir con miedo jamás podrá llamarse verdaderamente justa.

 

¿Habrá llegado la hora en la que debamos hacer algo realmente nuevo, distinto y trascendente contra este vergonzoso flagelo?

 

Referencias

 

Organización Mundial de la Salud (OMS). (2024). Violencia contra la mujer.

OMS en español – Violencia contra la mujer

ONU Mujeres. (2024). Cada 10 minutos una mujer es asesinada por su pareja o un familiar.

ONU Mujeres en español – Feminicidios globales

Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). (2024). Violencia feminicida en cifras en América Latina y el Caribe.

CEPAL – Violencia feminicida en América Latina y el Caribe

Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). (2025). La Agenda 2030 y la igualdad de género en República Dominicana. CEPAL – Igualdad de género y República Dominicana

 

lunes, 2 de marzo de 2026

La Rendición de Cuentas del presidente Luis Abinader en 2026


 

Por Roberto Fulcar

 

Cada 27 de febrero, República Dominicana conmemora uno de los momentos más significativos de su tradición republicana: ante la Asamblea Nacional, el presidente constitucional comparece para informar al país sobre el estado de la nación, en cumplimiento de un deber que fortalece la vida democrática.

 

En este año 2026, el presidente Luis Abinader protagonizó un acto institucional y, al mismo tiempo, profundamente humano: una ceremonia solemne en la que explicó lo realizado, asumió lo pendiente y proyectó el rumbo colectivo con responsabilidad y visión de futuro.

 

La rendición de cuentas se desarrolló en un contexto internacional caracterizado por tensiones económicas y geopolíticas, presiones inflacionarias y alta incertidumbre financiera. En ese escenario, preservar la estabilidad macroeconómica ha significado proteger empleos, sostener empresas y ofrecer previsibilidad a millones de familias dominicanas.

 

El crecimiento económico sostenido, la reducción gradual de la inflación, la estabilidad cambiaria, el aumento de la inversión extranjera directa y el desarrollo sostenido del turismo reflejan una economía que ha mantenido dinamismo en medio de desafíos globales. Detrás de cada indicador hay trabajadores, emprendedores, pequeños productores y comunidades que experimentan de manera directa los efectos de esas políticas.

 

En el plano institucional, el fortalecimiento del Estado de derecho y la independencia funcional del Ministerio Público han contribuido a consolidar una cultura democrática más exigente. El mayor acceso ciudadano a la información sobre la gestión pública refuerza la transparencia y fortalece la confianza en las instituciones.

 

La inversión social ha ocupado un lugar central. Programas dirigidos a sectores vulnerables, expansión de infraestructura hospitalaria y medidas destinadas a mitigar el impacto de la crisis internacional evidencian un esfuerzo por equilibrar sensibilidad social y responsabilidad fiscal. Gobernar exige prudencia económica y compromiso con la dignidad humana.

 

La crisis haitiana fue abordada desde la perspectiva de la defensa de la soberanía nacional, reafirmando la obligación del Estado dominicano de proteger su territorio y su estabilidad, junto con un llamado a la corresponsabilidad internacional frente a una situación que trasciende fronteras.

 

En infraestructura, el país ha avanzado en transporte urbano, obras viales, agua potable y saneamiento, así como en modernización portuaria y aeroportuaria. De manera particularmente significativa, la distribución territorial de la inversión pública ha mostrado un equilibrio que ha permitido que provincias históricamente relegadas reciban proyectos estratégicos. Esta desconcentración territorial fortalece la cohesión nacional y amplía oportunidades en todo el territorio.

 

La resiliencia institucional también ha sido determinante. La recuperación económica y turística constituye un indicador relevante de conducción estratégica en tiempos complejos.

 

La credibilidad de una rendición de cuentas se aprecia al contrastar discurso y resultados. Se observa correspondencia entre el discurso de impulso a la inversión y el aumento de la inversión extranjera directa; entre la promoción del turismo y cifras récord de visitantes; entre el fortalecimiento institucional y procesos judiciales en curso, sin tendencia oficial a la impunidad; entre la protección social y la ampliación de cobertura; y entre la lucha contra la pobreza y estadísticas que reflejan salidas efectivas de personas de esa condición.

 

Persisten desafíos importantes: desigualdad estructural y brechas socioeconómicas por cerrar; percepción de inseguridad; presión sobre el costo de vida; pervivencia de la propensión a la corrupción pública y privada; desafíos del sector eléctrico; débil gestión de calidad 4E+Ética; escasa prevalencia de valores ciudadanos; y la superación de modelos educativos desfasados. Reconocerlos forma parte de la responsabilidad pública.

 

La rendición de cuentas es, en esencia, un ejercicio de honestidad democrática. Su ponderación permite valorar avances comprobables, coherencia estratégica y una visión orientada al desarrollo sostenible, la institucionalidad y la dignidad de las personas.

 

Además, contribuye a una conversación política y social mejor fundamentada, basada en datos e informaciones verificables, capaz de trascender tanto la banalidad del aplauso automático como la inutilidad del oposicionismo irreflexivo.

 

Bueno sería que las instancias comunicacionales del Estado afinen las vías de lugar para que el contenido de esa rendición de cuentas —de extenso discurso— llegue desglosado y de manera didáctica a los distintos sectores de la vida nacional.

 

* Roberto Fulcar Encarnación. Educador, consultor, autor, activista social y político. Propulsor del Liderazgo Trascendente, Educación para Vivir Mejor, Gestión de Calidad 4E+Ética y la concepción prospectiva El Futuro es Hoy. República Dominicana.

jueves, 12 de febrero de 2026

El futuro en el centro de la Cumbre de Dubái: Una mirada desde el Instituto del Futuro

Por Roberto Fulcar

 

La Cumbre Mundial de Gobiernos, traducción al español de la Word Governments Summit, se ha consolidado en poco más de una década como uno de los espacios internacionales más influyentes para pensar el porvenir de los Estados, la gobernanza y las políticas públicas. Celebrada anualmente en Dubái, la cumbre fue creada en 2013 por iniciativa del Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos con un propósito explícito: colocar el futuro en el centro de la reflexión y de la toma de decisiones públicas, más allá de las urgencias del corto plazo.

 

Desde su origen, la Cumbre de Dubái, a la que damos seguimiento debido a su vocación visionaria, no fue concebida como un foro protocolar ni como una conferencia convencional, sino como una plataforma de pensamiento estratégico orientada a anticipar transformaciones profundas y a preparar a los gobiernos para escenarios complejos, inciertos y aceleradamente cambiantes. Su enfoque combina liderazgo político, análisis técnico, evidencia empírica y diálogo multisectorial, con una clara vocación prospectiva.

 

La edición 2026, celebrada del 3 al 5 de febrero, confirmó la madurez y el peso global de una cumbre de largo alcance. Acogió a más de 6,000 personas, entre ellas decenas de jefes de Estado y de Gobierno, alrededor de 500 ministros y altos responsables de políticas públicas, así como representantes de organizaciones multilaterales, centros de pensamiento, universidades y empresas tecnológicas de alcance global. El programa incluyó centenares de sesiones, paneles y foros especializados, dedicados a examinar los grandes desafíos que marcarán la agenda pública en los próximos años.

 

El futuro como horizonte deliberado

 

En la Cumbre de Dubái, el futuro no se aborda como una abstracción lejana ni como un ejercicio meramente especulativo. Por el contrario, se asume como un horizonte concreto que orienta las decisiones del presente. Gobernar hoy implica comprender las transformaciones que ya están en curso —tecnológicas, sociales, económicas, geopolíticas y ambientales— y anticipar sus impactos sobre la vida de las personas, el desenvolvimiento de las sociedades y la estabilidad de las instituciones.

 

La prospectiva, la identificación temprana de riesgos sistémicos y la preparación de los Estados para escenarios disruptivos atraviesan toda la agenda de la cumbre. El futuro es entendido como un campo de responsabilidad pública, cuya anticipación se convierte en una condición indispensable para gobernar con eficacia, legitimidad, sentido ético y trascendencia.

 

Grandes temas en debate en 2026

 

La agenda de la versión 2026 se estructuró en torno a grandes ejes estratégicos. Uno de los más relevantes fue la inteligencia artificial y la transformación digital del Estado, analizada tanto por su potencial para mejorar la eficiencia y la calidad de los servicios públicos como por sus implicaciones éticas, regulatorias y sociales. Ello deja un mensaje inequívoco: la tecnología no es neutra y debe estar subordinada a la dignidad humana y al bienestar común.

 

Otro eje central fue la educación del futuro, entendida como pilar esencial para la gobernanza democrática, la empleabilidad y el desarrollo sostenible. Se debatió la urgencia de reformar los sistemas educativos para desarrollar competencias pertinentes, pensamiento crítico, capacidades digitales y aprendizaje a lo largo de la vida, como igual promovemos desde el paradigma Educación para Vivir Mejor: un nuevo contrato social por la educación.La sostenibilidad ambiental y climática ocupó también un lugar destacado, con reflexiones sobre transición energética, resiliencia urbana, economía verde y nuevos modelos de crecimiento compatibles con los límites del planeta. A ello se sumaron debates sobre la economía del futuro, el empleo en contextos de automatización, la salud pública, el bienestar social y la cooperación internacional.

 

Líneas de acción que indican caminos necesarios

 

Más allá del diagnóstico, la Cumbre de Dubái impulsa líneas de acción concretas. En 2026 se enfatizó la innovación en políticas públicas, promoviendo el uso de datos, evidencia y experimentación para diseñar soluciones más eficaces y adaptativas. Se subrayó la importancia de fortalecer un liderazgo público con visión de largo plazo, como cura obligada a la socorrida indigencia estratégica en la experiencia de gobernar.

 

Otra línea central fue la cooperación multisectorial, reconociendo que los grandes desafíos del siglo XXI no pueden ser resueltos exclusivamente desde el Estado. Se trata de animar nuevos contratos sociales que comprometan e involucren.

 

Finalmente, la cumbre reafirmó la necesidad de avanzar hacia modelos de gobernanza ética, digital y centrada en las personas. Y debiera ser así, pues la medida de la pertinencia de las políticas públicas es el grado en que contribuyen a que las personas vivan mejor.

 

En síntesis, la Cumbre Mundial de Gobiernos de Dubái confirma que pensar el futuro no es un lujo intelectual, sino una obligación política y ética. Las temáticas abordadas dialogan con la vocación de la incipiente iniciativa que impulsamos desde Dominicana y el Sur Global: el Instituto del Futuro.

 

Roberto Fulcar es educador, consultor, asesor, autor, activista social y dirigente político dominicano.

 

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Trascendencia

Por Roberto Fulcar

 

En la película Sueños de Trenes, hay un momento en el que la voz en off —en tono íntimo, casi confesional— dice: “He visto hombres malos ascender y hombres buenos arrodillarse.” La escena transcurre entre bosques inmensos, en la vida dura de un jornalero norteamericano que ha visto demasiado del mundo y, tal vez, demasiado pronto. Es una frase que cae como un golpe de realidad, porque retrata uno de los enigmas morales de la existencia: esa extraña capacidad de la vida para premiar, a veces, a quienes siembran sombra, mientras quienes siembran luz tropiezan o son empujados al suelo.

 

Frente a esa realidad cruda, yo afirmo —convencido, desde mi propia experiencia y desde la conciencia de quien ha observado y estudiado a personas a lo largo de muchos años— que yo he sabido de hombres dignos que trascienden a pesar de las adversidades. Lo digo habiendo visto, en mi país y fuera de él, a seres humanos que no se dejan definir por el miedo, ni por la injusticia, ni por el golpe del infortunio. Lo digo porque he visto surgir grandeza en lugares donde otros solo veían ruinas. Lo digo porque he visto dignidad en pie, incluso cuando todo parecía querer verla de rodillas.

 

Dicen que la adversidad revela el carácter; yo pienso que revela algo aún más profundo: la esencia, aquello que ninguna circunstancia, por dura que sea, puede arrancar. Hay personas cuyo fuego interior no depende del clima exterior. Personas que arden sin consumirse. Maestros que educan sin grandes recursos, pero cuya palabra transforma más que cualquier edificio. Ciudadanos que sirven sin cámaras, sin títulos, sin cargos, sin reconocimientos, sin dinero, sin aplausos. Gente sencilla, pero luminosa. Porque, al final, no están llamados a su casa los brillosos, sino los brillantes; no los que reflejan la luz momentánea de un foco, sino los que la generan desde la honestidad de su alma.

 

He visto también a madres que cuidan con amor, aunque la vida no les haya dado descanso; a líderes comunitarios que sostienen a otros mientras ellos mismos atraviesan tormentas; a profesionales que renuncian al bienestar para abrazar lo correcto. Todos ellos enfrentan lo adverso, pero lo adverso no los aplasta: los cincela. Los convierte en seres más hondos, más sabios, más humanos. Por eso sostengo que trascender no es subir, ni trepar, ni conquistar. Eso es ascender, y ascender está al alcance de cualquiera que sepa jugar el juego del poder. Trascender es otra cosa. Trascender es permanecer. Es dejar huella. Es que la vida de uno tenga sentido para otras vidas. Es que después de tu paso, algo quede mejor de lo que estaba. Es que tus valores no se desvanezcan cuando se apague la luz del escenario.

 

Hay quienes entienden el éxito como ruido. Pero la trascendencia es silencio. Un silencio hondo, que perdura cuando la algarabía ya terminó. La historia está llena de personas que subieron alto, pero se disiparon en el aire, porque su brillo dependía del aplauso. En cambio, quienes trascienden no necesitan micrófonos; necesitan propósito. No buscan reflectores; buscan sentido. No compiten por ser vistos; trabajan por iluminar.La trascendencia es un acto de servicio. Una vida puesta al cuidado del otro. Una palabra que da esperanza. Un gesto que sostiene. Una idea que transforma. Una convicción ética que jamás se negocia, aunque el mundo presione. Un camino que deja frutos donde antes solo había tierra seca.

 

A veces lo injusto parece ganar. A veces lo incorrecto parece avanzar. A veces lo oscuro parece imponerse. Pero la vida, con su misteriosa justicia tardía, termina reivindicando a quienes actuaron con rectitud, valentía y amor.

 

Y por eso, lo repito con serenidad: yo he sabido de hombres y mujeres dignos que trascienden a pesar de las adversidades. Porque la dignidad no está a merced del infortunio; la dignidad es más fuerte. Y el propósito es más grande. Y la luz —la verdadera luz— siempre encuentra la manera de imponerse

 

Trascender es vivir de tal forma que, aun cuando el viento sople en contra, la huella sea indeleble.

 

Trascender es dejar el mundo un poco más humano que como lo encontramos.

 

Y quien vive así, aunque no ascienda, trasciende. Santo Domingo, Distrito Nacional, 23 de noviembre de 2025.-

 

lunes, 15 de diciembre de 2025

El valor de la carretera El Cercado–Juan Santiago-Hondo Valle

Por Roberto Fulcar

 

La inauguración de la carretera El Cercado–Juan Santiago'-Hondo Valle, encabezada por el presidente de la República, Luis Abinader, junto al ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, marca un punto de inflexión para la vida de Hondo Valle, Juan Santiago y, en buena medida, de El Cercado.

 

No se trata solo de una vía: es conexión, dignidad, oportunidades y futuro para una región históricamente postergada.

 

Recuerdo, como si fuera hoy aquel día de 2014 cuando, en camino hacia Hondo Valle, le hablé al entonces precandidato presidencial Luis Abinader sobre la importancia estratégica de esta obra para el desarrollo social y económico de la zona. Volví a recordárselo en la Navidad de 2020, tras ganar las elecciones. Hoy, al verla hecha realidad, me embarga una profunda alegría.

 

Esta carretera, junto a la reconstrucción de calles y accesos en Juan Santiago, El Cercado y Hondo Valle, impacta directamente a miles de familias, mejora la movilidad, fortalece el acceso a servicios esenciales y abre nuevas posibilidades para el progreso local.

 

Que esta obra sea también una invitación a pensar y actuar en clave del desarrollo regional, a la articulación de esfuerzos públicos y privados, a impulsar la producción, el empleo, la educación y el emprendimiento local.

 

El futuro no se espera: se construye en el presente, con visión, perseverancia y compromiso con la gente.

 

Así se honra a las comunidades: conectándolas, dignificándolas y apostando por su porvenir.

 

martes, 9 de diciembre de 2025

El Futuro es Hoy, Ahora y Aquí: Gobernar con la mirada en el tiempo que ya llegó

Por Roberto Fulcar

 

Durante décadas, gobernar fue gestionar el presente mientras se hablaba del futuro como una promesa inspiradora y aplazada. Ese paradigma se agotó. La historia se aceleró, la tecnología reconfiguró la convivencia, la información circula en tiempo real, y los efectos de las decisiones públicas ya no se sienten en veinte años, sino en veinte minutos. Por ello, en el Instituto del Futuro, en centro de pensamiento que venimos construyendo, vivimos la convicción de que el futuro dejó de ser expectativa y se convirtió en presencia. El futuro es hoy, ahora y aquí.

 

Esta afirmación no es una figura literaria; es verificable empíricamente. La teoría de sistemas complejos demuestra que microdecisiones generan macroconsecuencias. El cambio climático evidencia que el pasado habita el presente. La economía del dato convierte una innovación en fuerza transformadora global en semanas. La variable tiempo dejó de ser circunstancia y es ya un componente estructural de la gobernanza. Esto significa que una nación que no anticipa su futuro termina administrando los daños de su pasado.

 

Experiencias internacionales demuestran que el futuro se construye con decisiones de hoy, cada una desde un enfoque distinto, con realidades distintas y en continentes distintos:

 

Estonia (Europa) convirtió la digitalización en política de Estado y hoy identifica, inscribe, vota, firma, se consulta y participa por vía electrónica, logrando un nivel de eficiencia y transparencia impensable hace tres décadas.

 

Uruguay (América del Sur) apostó a la transición energética como estrategia de soberanía, transformó su matriz hacia fuentes renovables y convirtió lo sostenible en competitividad.

 

Ruanda (África) eligió la equidad de género como fundamento de estabilidad y desarrollo: es hoy el país con mayor representación femenina parlamentaria y el liderazgo de las mujeres es columna de cohesión social.

 

Singapur (Asia) entendió que su recurso estratégico era humano, hizo de la educación una política nacional continua, vinculó escuela, industria e innovación y emergió como potencia sin riquezas naturales.

 

Nueva Zelanda (Oceanía) redefinió la idea de progreso incorporando indicadores de bienestar, salud mental y cohesión social en sus presupuestos públicos, demostrando que cambiar la métrica cambia la política y cambia los resultados.

 

Emiratos Árabes Unidos (Medio Oriente) decidió planificar la economía pos-petróleo antes de agotarlo, invirtiendo en ciencia espacial, ciudades inteligentes y diversificación económica cuando aún “no urgía”, de donde puede aprenderse que los mejores futuros se diseñan desde la abundancia, no desde la carencia.

 

Se trata de seis países, de seis regiones, con seis historias diferentes, que apostaron por el futuro desde seis estrategias distintas. Los une una certeza: entendieron que cada decisión presente es arquitectura de largo plazo; que gobernar no es reaccionar, sino anticipar; que la historia no se administra: se conduce.

 

En política pública, este cambio de paradigma es determinante. Gobernar no es solo contener los efectos visibles, sino intervenir en las causas profundas. No es solo administrar demandas, sino expandir capacidades. No es solo mantener popularidad en lo inmediato, sino construir legitimidad en lo duradero. La prospectiva —anticipar escenarios, evaluar riesgos, simular tendencias, escuchar evidencia— no es un lujo académico: es un deber democrático.

 

Pero anticipar no significa adivinar el futuro; significa construirlo con propósito. Implica la ética intergeneracional: no heredar problemas sin soluciones; no legar precariedad, desigualdad o destrucción ambiental a quien aún no ha nacido; no hipotecar el porvenir de quien no pudo votar. Gobernar bien es anticipar. Gobernar con grandeza es anticipar pensando en los demás. Desde el Instituto del Futuro afirmamos que planificar desde el presente con visión del mañana, con ciencia, con ciudadanía y con sentido humano, es la única forma responsable de gobernar en el siglo XXI si se pretende trascender. Porque el futuro no es azar: es construcción colectiva.

 

El futuro es hoy, porque la acción presente decide la realidad que viviremos. El futuro es ahora, porque la demora ya ha demostrado tener consecuencias. El futuro es aquí, porque se diseña desde nuestro contexto, con nuestra historia y nuestras capacidades. En una época en la que todo cambia, hay una certeza: el futuro no se promete — se gobierna. Y el tiempo para gobernarlo es este preciso instante.

 

lunes, 22 de septiembre de 2025

El PRM: la opción de reinventarse cada vez

Por Roberto Fulcar

 

Este pasado fin de semana, la Dirección Ejecutiva del Partido Revolucionario Moderno sostuvo un encuentro estratégico donde abordamos temas medulares del contexto económico, social y político de República Dominicana, así como los desafíos de la agenda 2025–2028.

 

Fue también un espacio de empatía y cercanía entre los integrantes del más alto organismo partidario, donde se comparte lo que se piensa y se siente, impulsados por el compromiso permanente con una mejor nación, con un gobierno eficiente, para la gente y con un partido moderno y empático.

 

Además de las reflexiones y conclusiones, el simple hecho de convivir, conversar y trabajar juntos deja un valioso capital. Cada jornada de unidad y visión compartida es un inicio prometedor, es como volver a empezar cada vez.

 

El PRM lo asume con claridad: la opción de reinventarnos siempre, para responder a nuestro tiempo y servir mejor a la gente.

 

domingo, 14 de septiembre de 2025

Roberto Fulcar se consolida como líder de las bases del PRM y llama al fortalecimiento institucional del Partido.


 

Durante un exitoso encuentro con dirigentes del Partido Revolucionario Moderno de la Región Noroeste (Mao Valverde,Monte Cristi, Santiago Rodríguez y Dajabón) el líder político reafirmó su liderazgo orgánico dentro de la organización.

 

¡Es momento de hacer la tarea!

 

Inscribirse en el partido y convertirnos todos en portavoces del fortalecimiento institucional que necesitamos de cara al 2026. “Primero el partido, luego hablaremos del 2028” expresó con firmeza el Dr Fulcar. 

 

Con este mensaje el presidente de la Comisión de Estrategia del PRM deja claro que la prioridad es fortalecer la estructura del Partido Revolucionario Moderno, apoyar la gestación de gobierno del presidente Luis Abinader, consolidar la unidad con una militancia activa y comprometida.

 

“Solo así llegaremos listos al proceso de reestructuración partidaria y a los desafíos que vienen” concluyó diciendo.

martes, 19 de agosto de 2025

Colombia y la herida abierta de sus líderes caídos

Por Roberto Fulcar

 

Colombia ocupa, en el mapa de la violencia política latinoamericana, un lugar que nadie desearía: el de la nación que más candidatos presidenciales ha visto caer asesinados. No se trata solo de cifras, sino de un rastro de ausencias que han marcado generaciones, truncado proyectos de país y sembrado un miedo persistente en el alma colectiva.

 

Esa tierra admirable, Colombia, rica en recursos naturales, con una belleza geográfica deslumbrante y una cultura diversa que vibra en cada región. Su música, su literatura, su gastronomía y la calidez humana le tributan un potencial inmenso. Sin embargo, tanta riqueza y talento conviven con una severa fractura sociopolítica.

 

Este mismo año he estado dos veces en suelo colombiano, en labores profesionales. En ambas estadías, aunque breves, pude constatar esa polarización política latente, cual pastel de dos mitades separadas. Cada tema, cada idea y cada hecho se convierten en bandera de un ala y blanco de la otra, como una herencia cultivada que, con demasiada frecuencia, se lleva por delante la vida de líderes y candidatos presidenciales. Apena que esta gran nación, con tanto por dar al mundo, siga pagando un precio tan alto en sangre por sus diferencias.

 

Ocho hombres que aspiraban a la primera magistratura, asesinados en distintos momentos de la historia, desde 1914 hasta 2025. Entre ellos figuran liberales reformistas, progresistas, líderes de izquierda, nacionalistas y conservadores. Ninguna ideología ha escapado a esta tragedia, lo que revela que la violencia no ha sido patrimonio de un solo enemigo, sino producto de múltiples fuerzas actuando: narcotráfico, paramilitarismo, guerrilla, intereses económicos y corrupción política.El primero fue el abogado, militar y político Rafael Uribe Uribe, liberal reformista, ultimado a machetazos en Bogotá en 1914. Su muerte encendió una alerta temprana sobre la fragilidad de la vida política. Décadas después, el 9 de abril de 1948, el carismático Jorge Eliécer Gaitán, también liberal, fue abatido en pleno centro de la capital. Su asesinato desató una serie de disturbios y actos de violencia masiva en la capital colombiana, conocida como El Bogotazo y dio inicio a más de una década marcada por la lucha sangrienta entre liberales y conservadores.

 

Tras un relativo silencio, la década de 1980 volvió a teñirse de sangre. El 11 de octubre de 1987, Jaime Pardo Leal, candidato de la Unión Patriótica, cayó abatido en La Mesa, Cundinamarca, víctima de una campaña sistemática contra su partido. Dos años después, el 18 de agosto de 1989, el país quedó paralizado con el asesinato de Luis Carlos Galán, líder del Nuevo Liberalismo, símbolo de la lucha contra el narcotráfico y quien encabezaba las encuestas presidenciales.

 

En 1990, en menos de cinco semanas, dos nuevos crímenes sacudieron a Colombia: el 22 de marzo, Bernardo Jaramillo Ossa, también de la Unión Patriótica, fue asesinado en el aeropuerto El Dorado; y el 26 de abril, Carlos Pizarro Leongómez, excomandante del M-19 y candidato de la Alianza Democrática M-19, fue abatido en un avión comercial, pese a haberse desmovilizado y firmado la paz.

 

El 2 de noviembre de 1995, cayó Álvaro Gómez Hurtado, conservador, intelectual y diplomático. Su muerte fue atribuida décadas después por la Jurisdicción Especial para la Paz, a las FARC. Miguel Uribe Turbay, senador y precandidato presidencial por el Centro Democrático, el último nombre de esta lista, fue herido en un mitin el 7 de junio de este año (2025) por un sicario adolescente, muriendo tras 65 días de agonía, el 11 de agosto.

 

Cada asesinato no solo truncó una campaña; interrumpió visiones de país, rompió alianzas y reconfiguró la política. Las calles, plazas y aeropuertos que fueron escenarios de esos crímenes se convirtieron en símbolos de dolor, y los nombres de las víctimas en emblemas de causas inconclusas; por eso, recordarlos no es un simple acto de nostalgia, sino un compromiso con la vida e insistencia en la aspiración de ver a ese gran país hermano convertirse en uno donde el ejercicio de la política no sea una sentencia de muerte.

 

lunes, 14 de julio de 2025

Dr. Roberto Fulcar es investido como Profesor Honorario por la Universidad de las Ciencias y el Arte de Costa Rica



San José, Costa Rica. – En un acto solemne y de alto valor académico, la Universidad de las Ciencias y el Arte (UCA) de Costa Rica invistió esta semana al doctor Roberto Fulcar Encarnación como Profesor Honorario, en reconocimiento a su destacada trayectoria como educador, académico y líder en políticas públicas, y por sus valiosos aportes a la transformación de la educación en América Latina.

 

La ceremonia fue presidida por el rector de la UCA, señor Rubén Mora Alvarado, quien hizo entrega oficial del título, destacando la coherencia, el compromiso y la visión de futuro del Dr. Fulcar, cuyo pensamiento está influyendo significativamente en las discusiones sobre innovación educativa y justicia social en la región.


 

Durante el acto, y en presencia de autoridades universitarias,  académicos, intelectuales invitados y estudiantes, el Dr. Fulcar ofreció una conferencia magistral titulada “Educación para Vivir Mejor”, nombre del paradigma educativo que impulsa y defiende con firmeza desde hace varios años.

 

En su discurso de agradecimiento, expresó con emoción:

 

“Con profunda gratitud y gran emoción, recibo hoy el título de Profesor Honorario que me confiere esta prestigiosa Universidad de las Ciencias y el Arte. La educación ha sido un eje esencial de mi vida, no solo como campo profesional, sino como una causa, una bandera y un arma emancipadora que abraza mi existencia.”

 

Fulcar destacó su convicción de que educar es sembrar esperanza, transformar vidas y construir futuro. Agradeció a las autoridades universitarias, colegas, estudiantes y a su familia por acompañarlo en el camino de sus causas.

 

“Recibo este honor con humildad y con el compromiso renovado de seguir trabajando por la educación, la justicia social y el desarrollo sostenible, convencido de que el futuro se construye hoy, aquí y ahora; desde la educación, desde la palabra y desde el ejemplo”, concluyó.


 

La Universidad de las Ciencias y el Arte (UCA) es reconocida por su visión progresista en el ámbito universitario y su combinación de modalidades de educación presencial, virtual e híbrida, con varias décadas de servicio educativo en Costa Rica.

 

Con esta distinción, el doctor Roberto Fulcar consolida su lugar como referente latinoamericano en educación y políticas públicas, y se incorpora al cuerpo de profesores de una de las instituciones académicas más respetadas de Centroamérica.

El mes pasado, educador y político dominicano recibió un reconocimiento por parte de la Universidad Cooperativa de Colombia (UCC) una de las instituciones de educación superior más extendidas y sólidas de ese país.

miércoles, 23 de abril de 2025

Presentarán en Nueva York el libro “Mi Compromiso con la Educación” de Roberto Fulcar

Por Aquiles Rojas

 

NUEVA YORK. — Este sábado 26 de abril, el exministro de Educación de la República Dominicana, Roberto Fulcar Encarnación, presentará su obra “Mi compromiso con la educación”, un libro que recoge su visión y recorrido histórico en el sector educativo, así como sus propuestas para transformar el sistema a partir de una mirada crítica y profundamente humana.

 

El evento se celebrará a las 5:00 p.m. en los salones de la Dirección de Cultura Dominicana en el Exterior, ubicada en el 2406 de la avenida Amsterdam, cuarto piso, en Manhattan.

 

Se espera la asistencia de personalidades del ámbito educativo, comunitario y político, así como de miembros de la diáspora dominicana comprometidos con el desarrollo de su país a través del conocimiento.

 

Un llamado a la reflexión sobre el poder transformador de la educación

 

“Mi compromiso con la educación” no solo es una narración de experiencias, sino una invitación abierta a repensar el sistema educativo actual. Fulcar plantea con firmeza que la educación es el instrumento más poderoso para romper las cadenas de la pobreza, la exclusión y la marginalidad.

 

En su texto, critica la manera tradicional de educar, señalando como una “soberana pérdida de tiempo” dedicar 12 años a la enseñanza de contenidos intrascendentes que no responden a las verdaderas necesidades de los estudiantes.

 

“Los maestros ya no están para enseñar todo lo que un alumno necesita saber, porque hoy ese conocimiento está al alcance de cualquiera con solo acceder a internet o a las redes sociales”, expresa Fulcar.

 

Para él, el papel del educador debe evolucionar hacia el acompañamiento, la guía y la facilitación del pensamiento crítico.

 

Una visión de futuro para una sociedad más justa

 

Fulcar, también ministro de Estado sin cartera, sostiene que una comunidad bien educada está mejor preparada para cuidar su salud, proteger su medio ambiente, convivir con menos violencia y proyectarse con mayor felicidad. Cree firmemente que la educación es el eje que puede transformar la vida individual y colectiva de los pueblos.

 

La presentación del libro se perfila como un espacio para el diálogo abierto sobre el presente y el futuro de la educación dominicana y latinoamericana, en el contexto de las transformaciones globales y los desafíos que enfrenta la formación de nuevas generaciones.

 

Detalles del evento:

          •         Fecha: Sábado 26 de abril

          •         Hora: 5:00 p.m.

          •         Lugar: Dirección de Cultura Dominicana en el Exterior – NY

2406 Amsterdam Avenue, 4to piso

New York, NY 10033

 

El director de Cultura, Rey Andújar, recordó que la entrada es libre de costo y es una oportunidad para pensar juntos cómo construir una educación que transforme realidades.

 

domingo, 8 de septiembre de 2024

Roberto Fulcar: Quienes confunden el 2028 con el 2024 es porque no entendieron el 2020

Es un error estratégico la lucha a destiempo por candidaturas presidenciales en el PRM.

 

Describe las tareas cruciales de su partido en la coyuntura

 

El presidente de la Comisión Nacional de Estrategia del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Dr. Roberto Fulcar, se refirió recientemente a la confusión que tienen algunos dirigentes de su organización respecto al proceso político actual, señalando que quienes confunden el 2028 con el 2024 es porque no entendieron el 2020 o no estuvieron en las difíciles faenas para construir "lo que hoy somos", porque no tenían esperanza en la victoria de Luis Abinader y el Partido Revolucionario Moderno -PRM-. En sus declaraciones, dejó claro que precipitar la lucha por una candidatura presidencial dentro del PRM es estratégicamente errático y tácticamente absurdo.

 

Fulcar abordó este tema, entre otros, en una entrevista que ofreció al programa “Dominicana en la Mañana”, con un panel integrado por los comentaristas Jesús Nova, Francis Jorge, Héctor Méndez, Julissa Matos y Norisbel Uceta, entre otros.

 

Es un error estratégico la lucha extemporánea por la candidatura presidencial del PRM

 

El Dr. Roberto Fulcar, quien fue el coordinador general de la triunfante campaña de Luis Abinader en el 2020, se refirió a los mirmbros de su partido que están iniciando una campaña política presidencial prematura, afirmando que están cometiendo un grave error estratégico, ya que no comprendieron la coyuntura del 2020, que fue muy distinta a la de 2024, y que evidentemente no será igual en el 2028. Fulcar explicó que los políticos suelen pensar que el mundo permanece estático en el tiempo, pero enfatizó que la vida es cambiante, por lo que afirmó que este es el momento de enfocarse en gobernar y en ayudar a que Luis Abinader realice un buen gobierno, ya que de ello dependerá el éxito político del compañero o compañera que sea elegido como candidato del partido.

 

Fulcar fue enfático al señalar que en política es necesario dar pasos certeros y evitar la improvisación, porque el pueblo otorga el poder, pero también puede retirarlo de manera inmisericorde.

 

 Define las dos tareas fundamentales de su partido en la coyuntura

 

El consultor y dirigente político explicó a los entrevistadores que las dos tareas principales para el PRM en la actualidad son, primero, la definición filosófica, ideológica y político social, así como la preparación estructural del partido, lo que implica culminar la construcción de cada estructura y organismo del PRM, y la definición filosófica, ideológica, política y social de esa fuerza. Mencionó la necesidad de una definición estratégica y mayor identidad, lo que incluye identificar la base social que el partido representa, además de la formación de su dirigencia en el ejercicio de un liderazgo para servir, y no para servirse.

 

Además de la gestión gubernamental, Fulcar subrayó la importancia de fortalecer la estructura interna del partido, desarrollar liderazgos auténticos y asegurar que esté bien organizado para enfrentar los futuros desafíos electorales.

Según el consultor y estratega, desviar la atención hacia una lucha electoral prematura y precipitada podría perjudicar estos propósitos esenciales, debilitando al PRM de cara a los comicios del 2028.