Por Mario Antonio Lara Valdez
El Sindicato Nacional de Trabajadores de
la Prensa (SNTP) del Distrito Nacional, hace un llamado firme, responsable y
oportuno a todos los medios de comunicación y periodistas del país: es momento
de reafirmar el compromiso con la verificación de los hechos, la confirmación
de las fuentes y el ejercicio ético del periodismo.
Este no es un llamado retórico. Es una
necesidad urgente.
En los últimos tiempos hemos observado una
preocupante proliferación de informaciones falsas, manipuladas o sacadas de
contexto, muchas de ellas sustentadas en materiales antiguos que se presentan
como hechos actuales.
Esta práctica, lejos de informar, desorienta;
lejos de aportar, distorsiona.
Y lo más delicado es que, en algunos
casos, se intenta construir percepciones negativas a partir de contenidos
reciclados, sin el más mínimo ejercicio de verificación.
El problema no es solo el contenido. Es la
intención y la ligereza con la que se difunde.
Recientemente, hemos visto cómo
instituciones del Estado han sido objeto de este tipo de desinformación,
utilizando videos o situaciones del pasado para proyectarlas como realidades
presentes. Sin embargo, cuando se contrasta con informaciones verificables, la
realidad muestra otra cara: procesos de modernización, ampliación de servicios
y programas sociales en ejecución que evidencian una dinámica institucional
distinta a la que algunos intentan posicionar.
Por ejemplo, en el caso de la Junta de
Retiro y Fondo de Pensiones de las Fuerzas Armadas, es público y verificable
que en los últimos meses se han impulsado mejoras en la atención a los
pensionados, incluyendo la habilitación de nuevas áreas de servicio, jornadas
sociales y programas de apoyo que han beneficiado a miles de familias. Incluso,
se han canalizado recursos significativos para fortalecer el bienestar
económico de los retirados, como parte de una política orientada a la
dignificación de ese sector.
Esto no significa que las instituciones
estén exentas de críticas. Todo lo contrario: la crítica es parte esencial de
la democracia. Pero esa crítica debe construirse sobre hechos verificables, no
sobre manipulaciones.
Ahí radica la diferencia entre periodismo
y desinformación.
Cuando un periodista publica sin
confirmar, no solo compromete su nombre, compromete la credibilidad del oficio.
Cuando un medio difunde contenido sin
contexto, contribuye a un ecosistema donde la verdad pierde valor frente a la
viralidad. Y eso, como sociedad, no podemos normalizar.
El periodismo no puede convertirse en un
instrumento de amplificación de rumores ni en un canal de agendas particulares
disfrazadas de información.
Nuestra responsabilidad es con la
ciudadanía, con la verdad y con los principios que históricamente han definido
esta profesión.
Desde el SNTP reiteramos:
No se puede informar sin verificar.
Hacemos un llamado a cada periodista, a
cada comunicador, a cada medio, a detenerse antes de publicar, a revisar
fuentes, a validar fechas, a confirmar autenticidad de imágenes y videos. A
ejercer el criterio. A honrar el oficio. Porque detrás de cada información hay
consecuencias.
Se afectan reputaciones, se distorsionan
realidades y se debilita la confianza pública. Y sin confianza, no hay
periodismo que se sostenga. Este es un momento para reflexionar.
Para volver a la esencia.
Para entender que el verdadero valor del
periodista no está en ser el primero en publicar, sino en ser el más confiable.
Desde el Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Prensa del Distrito Nacional reafirmamos nuestro compromiso
con un periodismo ético, responsable y veraz.
Porque en medio del ruido, la verdad no es
una opción. Es un deber.
Mario Antonio Lara Valdez, secretario general del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Prensa SNTP, Distrito Nacional.
Directivo de la Sociedad Dominicana de Medios Digitales Sodomedi

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