Por
Rafael Peralta Romero
Las sagradas escrituras están llenas de una
sabiduría cuya aplicación no se limita a cuestiones religiosas, sino que
también sirve para interpretar fenómenos sociales de la actualidad. ¿Quién iba
a decir que en el Génesis, que narra el origen de la vida en la
Tierra, aparecen ilustraciones sobre el discurrir político
dominicano de estos días?
Isaac, hijo del patriarca Abrahán, procreó
dos hijos: Esaú y Jacob. El primero era diestro en la caza y el otro era más de
la casa. Un día, al regresar del campo, vio Isaac que su hermano preparaba
un guiso de lentejas. Como el potaje le despertara el apetito, dijo
a Jacob: “Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy
cansado.”
Jacob respondió: “Véndeme en este día
tu primogenitura. Entonces dijo Esaú: He aquí que yo me voy a morir; ¿para qué,
pues, me servirá la primogenitura? Y dijo Jacob: Júramelo
en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. Entonces
Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; él comió y
bebió...” (Gen 25:27-34).
En la cultura de entonces, el primer hijo varón nacía con privilegios y
derechos que los demás no disfrutaban. Como en los regímenes monárquicos
actuales, el primogénito tiene preeminencia y autoridad sobre
otros que vienen después de él. En la Biblia es abundante
la referencia a esta condición.
El presidente Danilo Medina se ha convertido en el nuevo Jacob que a
cambio de satisfacer apetencias circunstanciales compra para su
candidatura derechos y dignidad de todos quienes, como Esaú, quieran
venderlos. Dijo que los buscaría hasta debajo de las piedras, pero también
debajo de las hojas y en las cuevas.
Medina cuece sus lentejas en una olla inmensa donde acuden los
menesterosos que, carentes de algo valioso
para vender, se ofertan ellos mismos. Todos quienes
deseen estar donde se guisa caben allí, el único requisito es, antes
de entrar, dejar colgados el pudor y
elementos afines: recato, decoro, vergüenza.
El PRD, ahora Partido Revolucionario Disminuido, ocupa el número uno en
la boleta electoral. Y eso molestaba a los dirigentes del partido de gobierno.
Con el acto del pasado domingo (21-2-16) Medina compró ese
derecho –primogenitura- para él aparecer en la primera casilla
y posteriormente desplazar de ésta al PRD.
Los protagonistas del evento lo definieron como “… otra página
extraordinaria de nuestra historia”. Cierto que ese día será recordado, pues no
se trata de un suceso común lo que ocurrió ahí. Hace miles de años que Esaú cambió
su derecho de primogenitura por una hartura de lentejas.
Y cada día alguien lee por primera vez su historia.

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