Por Luis Aníbal Medrano
S.
Los acontecimientos previo y durante la
abortada asamblea de la Federación Dominicana de Municipios (Fedomu) dejan al
descubierto que en todo ello existía y se mantiene una trama muy mal montada y
que desnuda la verdadera realidad de la crisis que afecta a dicha institución.
En diversas ocasiones se había denunciado que
el actual director ejecutivo, en su afán de permanencia, en su frenética
ambición de poder, había pronosticado que si él no permanecía en el cargo
buscaba la forma de destruir la institución. La población municipalista debe preguntarse, ¿cuáles son los intereses
oscuros que mueven a susodicho director ejecutivo a tomar ese tipo de acciones?
También se refleja en la misma trama la
participación del director ejecutivo de Fedodim con la misma indiscreción, como
si fuera una partida de póker que estuvieran jugando ambos.
Como rara coincidencia, estos dos
autoproclamados dioses de la municipalidad dominicana presentaron pupilos
declarados en la escogencia interna del Partido Revolucionario Dominicano y los
resultados son altamente conocidos, se produjo el caos que ambos esperaban.
Ambos señores buscaron la manera de excluir
a los partidos políticos con representaciones municipales de incidencia como
fórmula ideal para provocar conflictos, y le resultó el macabro plan, porque
ellos saben que los dos tienen el mismo corte en término de actuación, dos
teóricos empedernidos que se creen que sin ellos la municipalidad no funciona
(que egocentrismo más vulgar y descarado), ha subienda de que no son del agrado
de la amplia mayoría de la matricula de alcaldes y directores municipales, que
están en ambas posiciones por su truculentas formas de accionar para dominar
los escenarios que más temprano que tarde ambos tendrán que abandonar, ya sea
por la razón o por la fuerza.
Como se dice vulgarmente en República
Dominicana, “se les vio el refajo”, se le cayó la careta, están al descubierto.
Son dos figuras que deben ser desplazadas para que el asociativismo municipal
no continúe a la deriva y mal utilizado.
Nunca antes se había dado una situación
similar en Fedomu y es tan burda la actuación del flamante director ejecutivo
que se atreve a declarar que en el PRD se están matando por su posición y que
inclusive se registraron diferencias a lo interno de la organización, cuando
hasta el más ingenuo de los mortales sabe que fue un trama mal montada y como
clavándose el cuchillo, el mismo dice que las posiciones son pasajeras y que si
los alcaldes entienden, se mantendrá ocupando su puesto. Lamentablemente, la
apreciación le favorece esta vez.
Bien sabe él, que los alcaldes y
alcaldesas no lo quieren, que en los partidos políticos es mal visto, que a lo
interno de la entidad celebrarían con una fiesta el día que lo destituyan (que
dicho sea de paso ha sido pospuesto, solo pospuesto), que la música que él toca
no es agradable y si es escuchada por una minoría es por salvaguardar sus
posiciones e ingresos, se debe estar claro, y eso lo comprobará el día no
lejano que sea sustituido del cargo, no de su cargo como el señala.
Los alcaldes y alcaldesa darán un ejemplo
al país y al mundo y enviarán clara señal de que esa institución no será
destruida por los deseos abominables de un creído Sultán Cibaeño.
Lo mismo pasará en Fedodim, los directores
y directoras municipales desmitificarán el falso liderazgo de gente que en su
afán de lograr un objetivo, hacen y deshacen sin importar las consecuencias.
Los bueyes de la discordia tirando la
carreta de la avaricia queriéndose llevar por delante un árbol que parecía
frondoso, el árbol del asociativismo municipal que por espacio de tres lustros
fue creciendo y parecía fuerte. A esos bueyes de la discordia, les llego su
matador; los lideres político del país.
Basta ya, la trama mal montada está al
descubierto, y vuelvo y recuerdo la salsa de Tito Rojas: “Nada es eterno en el
mundo…”

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