Por Luis Aníbal Medrano S.
Tal parece que la solución al conflicto que generó el nombramiento de un
nuevo director ejecutivo en la Federación Dominicana de Municipios (Fedomu),
fue solucionado con la selección del ingeniero Fausto Ruiz a tan codiciada y
diputada posición administrativa dentro de ese gremio, como propuesta del
Partido Revolucionario Dominicano, SRL.
El ex alcalde de La Vega, por ningún lado se le puede restar meritos y
calidad para ocupar dicha dirección, aunque eso signifique una baja
significativa en su carrera política partidista, considerando que su figura fue
vista en determinados momentos como presidencialista, quiere decir esto, y en
lenguaje simple, que bajo de categoría.
De ser aceptado para dicha posición por la asamblea general de Fedomu,
nos preguntaríamos si realmente podrá ejercer sus funciones, pues es altamente
conocido sus aspiraciones de volver a su alcaldía de La Vega, donde según los
entendidos realizó una buena gestión municipal, y por el trajín que se
sometería en una precampaña interna y posteriormente a una campaña electoral
contra unos adversarios políticos que no juegan, lo cual se lo demostraron en
las elecciones pasadas, le resultaría difícil hacer un buen papel, salvo que no
tenga un director adjunto.
No se entiende realmente como una figura de su calibre cae en las garras
de depredadores para hacer coro a un juego político-económico que solo
beneficia a dos o tres, no así a la institución en sentido general. Lo que
aparenta ser es que al director en capilla ardiente se salió su jugada, una de
sus tres cartas marcadas resultó la ganadora y tanto es así que se despreocupó
del conflicto y se fue a pasea a Europa con parte de la familia.
Ahora bien, la escogencia de Fausto Ruiz parece presentar una lectura no
muy agradable para él. Fausto Ramón Ruiz fue nombrado en su momento por todos
los componentes de la municipalidad dominicana como el líder indiscutible de
esa esfera de la vida nacional, lo que con la celebradas votaciones internas quedó
demostrado que ya no es así y que el virus del descrito de la organización en
que se quedó a continuar vida política lo afectó.
Tal vez Fedomu gane un buen director ejecutivo, pero la municipalidad
vegana pierde un posible retorno de su figura para enderezar el rumbo de una
ciudad considerada durante su gestión como un modelo de ciudad.
Lamento pensar que a Don Fausto esa transacción política le pueda
afectar en su carrera política y que su carisma del que gozaba quede sepultado
por salvarle el pellejo a quien no se lo merece, y de eso tiene bastantes
pruebas.
Los que si deben estar felices es la empleomanía de Fedomu, el conjunto
de asesores con que cuenta la institución, el comité de asesores especiales de
la dirección ejecutiva, que no serán desplazados en sus funciones, porque al
fin, pocas cosas cambiarían.
Ojala y no tengamos “boca de chivo”, y que una posible llegada de
ingeniero Fausto Ruiz a Fedomu sea el inicio de una nueva forma de gestión
administrativa en una entidad que fue sometida durante diez años a los antojos
personales de un “batuta y constitución”.

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